23 de noviembre 2012 - 00:00

"Médicos y psciólogos interactuamos por necesidad"

Médicos y psciólogos interactuamos por necesidad
VIERNES: ¿De qué hablamos cuando hablamos de "lo psicosomático"?

Héctor Becerra:de lo que pasa en un ser humano, que pasa a ser psico o somático por el problema que tenemos los científicos o los profesionales en relación con cómo percibimos, entendemos o trabajamos. En el paciente hay una sola cosa. Esa división se nos impone producto de que en la modernidad a la gente que decidió ocuparse del cuerpo se le negó ocuparse de la mente. Hoy en día, por suerte, se pasa a un conocimiento posmoderno y dejamos de pensar en términos de que algo es psicológico o es orgánico.

¿La medicina clínica y la psicología se están llevando mejor?

H.B.:án empezando a interactuar y esto hace que este momento sea maravilloso, como vivir la historia en carne propia. Todos los médicos y los psicólogos estamos revisando cómo interactuar, es una necesidad urgente. La misma realidad se nos impone de una forma tan compleja que ya no se trata de pacientes para el psiquiatra o para el psicólogo, sino que necesitan la interacción de los profesionales. Los que tienen una apertura muy importante son los gastroenterólogos; ninguno ignora que un paciente con úlceras o colon irritable tiene una personalidad que canaliza su estrés a través del organismo. Hay un esbozo de acercamiento muy importante.

¿Qué descubrió en un paciente con esclerosis múltiple como para que le den un premio?

H.B.:un premio que da la Embajada de Austria, por ser la patria de Sigmund Freud, junto con la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires. Fue por un paciente que llega con una crisis emotiva y que me comenta que tiene esclerosis múltiple. De pronto empiezo a descubrir que en su personalidad hay rasgos parecidos a cómo funciona su organismo. Es decir, él se pelea con la novia y no la enfrenta, deja que ella se imponga. Ahí empieza a resonar esto de que "mi organismo no se puede defender".

¿Y los médicos qué dijeron?

H.B.:el cuerpo estaba atendido por sus médicos neurólogos. El paciente, a los cuatro años de terapia se sintió mucho mejor y les pidió a los médicos interrumpir la medicación. Los daños cerebrales se habían achicado. Los médicos consintieron que no tome más medicación y él salió a la vida con esta nueva forma de ser, donde sabía defenderse.

¿Y su trabajo con "las manos del músico"?

H.B.:fundación Las Manos del Músico corre por cuenta de mi mujer, que es traumatóloga y cirujana. A pesar de que esto está tan relacionado con cuestiones orgánicas, está muy vinculado con posturas, exigencias, la descalificación social que tiene un músico, su desvalorización. Hay un padecimiento, por ejemplo, que se llama distonía focal. Cuando el músico empieza a mover los dedos se le produce una especie de calambre, pero sale del instrumento y reproduce los movimientos de la mano perfectamente. Esto es muscular, pero tiene vinculaciones con lo psicológico.

¿Cómo ve la situación de las instituciones de salud mental estatales?

H.B.:trabajó muy mal el tema de la desmanicomialización. En el afán de sacar al loco del manicomio se lo hace a un costo altísimo, porque en la Argentina no tenemos estructura social para ofrecerle a esa persona que sale. Puede sonar reaccionario esto pero... se cumple el precepto gubernamental de que se desmanicomializó a un loco, pero, al ir a vivir con la familia, se enferman todos los demás.

¿Los libros de autoayuda ayudan? ¿Qué piensa de los psicólogos mediáticos?

H.B.:parece complicado y mal. Se lleva a la psicología a un punto donde se la termina achatando. La gente se termina confundiendo, porque ven una ficción y creen que ellos tienen que ser esos personajes. En la autoayuda hay algo que es paradojal: si uno pudiera autoayudarse, ¿qué necesidad tiene de ir a comprar el libro de un autor que plantee la autoayuda?

¿Cuál debería ser el límite de un profesional de este campo en los medios o en literatura?

H.B.: Oliver Sacks, por ejemplo, logra un equilibrio. Plantea un testimonio que se deja leer bastante masivamente y uno encuentra un cierto equilibrio entre qué es la ficción y qué es la realidad. Los psicólogos mediáticos han encontrado una veta comercial que les sirve a ellos.

Pero hay un público que busca y cree.

H.B.:la gente prende el televisor y ve teleteatro, ve culebrón. Un psicólogo tiene que instruirse y tener claro que una cosa es el interés del público y otra es el interés público. El interés público es que la gente sepa que una persona evolucionó con un tratamiento psicológico. Pero estamos hablando, quizá, de un tratamiento de siete años.

@GuadaRivero




Bio



BUENOS AIRES, 1952.



Estudios: Colegio San Francisco (primario); Colegio Pueyrredón Nº 7 (secundario); Psicología en la Universidad del Salvador; posgrado en Psicosomática en la Universidad Favaloro; posgrado en Psiconeuroinmunoendocrinología clínica en la Asociación Médica Argentina; cursa el doctorado en Epistemología en la Universidad Tres de Febrero.



Trabajo: su consultorio de Congreso, docente en TEA, perito en los fueros civil y laboral.



Está leyendo: ""Veo una voz", de Oliver Sacks.



¿Stamateas o Rolón?: Rolón.