24 de noviembre 2017 - 00:00

¿Mejor que nada?: Temer lanzó un plan de reforma previsional más suave

La iniciativa es considerada la más importante de su gestión y apunta a resolver la principal causa del déficit fiscal de Brasil.

Brasilia y San Pablo - El Gobierno de Michel Temer envió al Congreso una nueva versión de su proyecto de reforma previsional, más suave que las versiones conocidas hasta ahora y que exigirá menos años de contribuciones a los trabajadores del sector privado de Brasil para recibir una jubilación.

El nuevo plan establece un mínimo de 15 años de contribuciones para los empleados del sector privado, en comparación con los 25 años del borrador anterior. En ese punto, la reforma dejaría sin cambios los 15 años que se requieren en la actualidad.

En tanto, los empleados públicos deberán aportar un mínimo de 25 años.

"El tiempo mínimo de contribución era de 25 años y lo bajamos a 15. Hay una transición de 20 años, entonces en ese lapso será obligatoria la jubilación a los 65", dijo el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, el miércoles a la noche, aunque sin dar detalles sobre si habrá diferencias entre hombres y mujeres. "Queremos incentivar a que las personas trabajen más en busca de una jubilación mejor", agregó.

El ministro sostiene, en una posición resistida por movimientos sociales y la oposición, que si la reforma no es aprobada, en 2027 el 80% del presupuesto se deberá destinar al pago de jubilaciones y pensiones.

En tanto, los trabajadores que deseen optar por una jubilación 100% deberán pagar al sistema durante 40 años. Actualmente, el monto de la jubilación es producto de un cálculo que combina tiempo de aportes y la edad del trabajador y el oficialismo pretendía elevar ese período a 49 años obligatorios.

El nuevo proyecto mantiene la edad mínima de jubilación de 65 años para los hombres y 62 años para las mujeres, una propuesta clave para reducir el costo del sistema previsional, considerado la principal causa del enorme déficit fiscal de Brasil. Esta reforma, que llega después de la aprobación de la fiscal y la laboral, es considerada la piedra angular de los esfuerzos de Temer por controlar el déficit, pero carecía hasta ahora de los votos para ganar la aprobación de los legisladores, temerosos por la impopularidad de la iniciativa y por la inminencia del 2018 electoral.

Dado que se trata de una enmienda constitucional, es necesario que el proyecto sea aprobado por tres quintos de los votos en dos votaciones en cada cámara, un umbral que le estaba resultando imposible asegurar a Temer y que ahora confía en alcanzar.

El nuevo proyecto de ley mantiene las mismas reglas de jubilación para los trabajadores rurales que están vigentes en la actualidad, por lo que elimina los estándares más estrictos que se venían barajando como posibilidades.

En el proyecto, los trabajadores rurales contribuirán durante 15 años para obtener una pensión, 10 años menos que en la propuesta inicial.

Asimismo, restableció una garantía de que las personas discapacitadas o de edad avanzada que no puedan mantenerse por sí mismas recibirán una cantidad adicional para que su pago total cumpla con un mínimo mensual.

Temer invitó a la presentación, realizada el miércoles a la noche en el Palacio de la Alvorada, la residencia presidencial en Brasilia, a unos 200 funcionarios, parlamentarios y economistas. Acudieron 176 personas, algo que sembró dudas en el mercado financiero sobre las posibilidades de aprobación parlamentaria de la propuesta a pesar de su carácter más suave.

La Bolsa de San Pablo cerró ayer con un muy leve retroceso de 0,04%, a 74.486 puntos. Si bien la caída fue mayor durante la rueda y se atenuó sobre el final, impactó, además del estado de ánimo por la reforma, el bajo nivel de operaciones debido al feriado estadounidense por el Día de Acción de Gracias.

Agencias Reuters y EFE,


y Ámbito Financiero

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