En la actualización de su "Panorama Económico Mundial", el FMI pronosticó un crecimiento económico global del 3,7% para este año, 0,1 punto porcentual más que en sus proyecciones de octubre, y espera un crecimiento del 3,9% en 2015. El economista jefe del Fondo, Olivier Blanchard, dijo que una menor austeridad e incertidumbre gubernamental, además de un sistema financiero más sano, están permitiendo que el crecimiento gane impulso. El Fondo pronostica un mayor crecimiento de las economías avanzadas este año, pero mantuvo su panorama sin cambios para el mundo en desarrollo, donde se espera que mayores exportaciones a las naciones más ricas contrarresten la debilidad de la demanda interna.
Según el informe, es probable que Estados Unidos sea uno de los puntos brillantes este año, después de que el acuerdo presupuestario en el Congreso redujo algunos de los recortes de gastos del Gobierno que habían frenado la demanda doméstica. Datos de Estados Unidos mostraron el mes pasado una acumulación en los inventarios de las empresas, la mayor desde 1998, que ayudó a impulsar el crecimiento del PBI en el tercer trimestre. El FMI espera que la demanda doméstica crezca un 2,8% en 2014. En su pronóstico previo de octubre estimaba un crecimiento del 2,6%.
El organismo también vio un panorama más positivo para Gran Bretaña en medio de un crédito más barato y una mayor confianza, lo que llevó a aumentar la proyección de crecimiento a un 2,4% en 2014 desde un 1,9% en octubre.
El panorama para Japón también sorprendió al alza, pues el FMI pronosticó que más estímulos fiscales deberían ayudar a compensar parte del impacto de un impuesto al consumo más alto planeado para la primavera boreal. Sin embargo, el Fondo dijo que Japón debe concentrarse en el consumo y en las inversiones para mantener un crecimiento sostenible, en vez de depender de gastos del Gobierno y exportaciones. El año pasado, Japón lanzó un ambicioso programa económico para sacar a la economía de una deflación de casi dos décadas.
El FMI advirtió que otros países ricos ahora arriesgan el mismo problema de un débil crecimiento de los precios, que puede suceder cuando las economías se mantienen por debajo de todo su potencial. La inflación baja puede convertirse en una deflación económicamente debilitadora si hay un impacto negativo a la actividad económica, advirtió la entidad. "Mientras menos sea la tasa de inflación y mayor sea la tasa de deflación, es más peligroso para la recuperación del euro", comentó Blanchard.
El FMI llamó a bancos centrales a evitar elevar las tasas demasiado pronto y pidió al Banco Central Europeo (BCE) en particular que ayude a contrarrestar la demanda débil mediante un aumento del crédito. También advirtió que algunos países en vías de desarrollo, especialmente aquéllos con grandes déficits de cuenta corriente o debilidad interna, podrían ser golpeados fuertemente por salidas de capital este año en la medida en que la Reserva Federal de EE.UU. reduzca el ritmo de sus compras de activos.
La entidad aconsejó que economías vulnerables permitan que su tipo de cambio se deprecie, o que consideren una política monetaria más estricta o una mayor regulación o supervisión. Mencionó particularmente a China y la llamó a que se mueva más rápido hacia un crecimiento impulsado por el consumo en vez de inversiones. En la medida en que los cambios comiencen a surtir efecto, el FMI prevé que la economía china crezca un 7,5% este año y un 7,3% el próximo, unas de las menores tasas en más de una década.
| Agencia Reuters |

