1 de junio 2012 - 00:00

México: inesperada paridad entre la izquierda y el PRI

Los candidatos presidenciales Andrés Manuel López Obrador, Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota.
Los candidatos presidenciales Andrés Manuel López Obrador, Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota.
México D.F. - El candidato de centroizquierda para las elecciones presidenciales del 1 de julio en México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), se acercó a sólo cuatro puntos porcentuales del favorito Enrique Peña Nieto, del PRI, según una encuesta publicada por el diario Reforma, en un dato que agrega un suspenso imprevisto en la segunda economía latinoamericana.

AMLO, un veterano político de 58 años que en los anteriores comicios presidenciales denunció fraude a favor del hoy presidente conservador Felipe Calderón, se colocó en su mejor posición desde el inicio de la campaña al obtener un 34% de intención de voto, frente a 38 de Peña Nieto, un postulante que da seguridad a los mercados.

En un sondeo de abril, López Obrador había registrado un 27% de la intención de voto mientras que Peña Nieto, un exgobernador del Estado de México que viene enfrentando hace dos semanas protestas juveniles en su contra así como de su formación -el opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI)-, obtuvo un 42%. En cambio, la oficialista, Josefina Vázquez Mota, quien se declaró admiradora de Margaret Thatcher parecería alejarse de la carrera presidencial con un 23% ahora, contra un 29% de abril.

Luego de la victoria de Calderón en 1996 por un 0,56%, un margen que no había sido previsto tan exiguo en las encuestas, AMLO encabezó furiosas protestas bloqueando por varias semanas una de las principales avenidas de la populosa Ciudad de México e intentó ensayar un simbólico Gobierno paralelo.

El candidato, que avisó recientemente que no transitará el camino de las expropiaciones como la de la argentina YPF, pidió perdón por aquellas protestas radicalizadas.

Hace seis años era acusado por los conservadores y liberales de ser un «peligro para México» vinculado con el presidente izquierdista de Venezuela, Hugo Chávez.

Según operadores y analistas, el resultado de la encuesta contribuyó ayer a la depreciación del peso mexicano, el activo financiero local más sensible a la percepción de riesgo, que cerró a 14,29 por dólar, el menor nivel en tres años.

«Básicamente, el temor es que Peña Nieto no va a recibir un mandato claro y por lo tanto no habría reformas», dijo Pedro Tuesta, economista para América Latina de consultora 4Cast en Washington.

El avance de AMLO ocurre luego de recientes protestas juveniles contra Peña Nieto, quien comenzó la campaña electoral el 30 de marzo con una intención del voto superior al 40%, duplicando a sus rivales. Las manifestaciones tomaron como blanco también a los medios de comunicación, en especial al imperio Televisa, a los que acusan de favorecer al PRI y al oficialista Partido Acción Nacional (PAN).

A las manifestaciones se suman escándalos por presuntos casos de corrupción y nexos con el narco de prominentes miembros del PRI, que gobernó México durante 71 años ininterrumpidos hasta 2000, cuando perdió el poder a manos del derechista PAN.

Otros recientes sondeos han mostrado también una caída de Peña Nieto, un apuesto abogado de 45 años, y un avance de AMLO, aunque con tendencias más moderadas. Un sondeo publicado esta semana por Consulta Mitofsky mostró una diferencia de 14 puntos entre ambos.

«Se está desinflando Peña, el candidato de los medios, no de todos, pero sí de la televisión», dijo sonriente AMLO en una conferencia de prensa. «Hoy es un buen día, estoy contento, para que les digo que no, si sí», agregó el candidato, mostrando la encuesta de Reforma, un diario de centroderecha moderado, en un iPad.

A Peña Nieto pareció no importarle el resultado de la encuesta y aseguró estar animado. «Estoy realmente muy contento de estar entrando a la recta final de esta competencia donde yo espero lograr el respaldo mayoritario de la sociedad mexicana», dijo en Cancún. «Veo varias encuestas y realmente, sin duda, son un buen referente, pero nada más», agregó.

Vázquez Mota, amén de las dificultades propias, rema a contracorriente por el desgaste que han dejado dos gestiones presidenciales consecutivas de su partido debido a la violencia del narcotráfico, causante de la muerte de unas 55.000 personas durante los cinco años y medio del Gobierno de Calderón, y un magro desempeño de la economía.

A su vez, el desplome de Vázquez Mota alimenta a AMLO con el trasvase del voto estratégico anti-PRI, que venía aguardando a que se decante el virtual empate entre el centroizquierdista PRD y el PAN.

«Con todo el dolor de su corazón, los panistas (oficialistas) muy panistas dicen López sí, pero no el PRI», dijo Javier Oliva, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La encuesta, que no consideró a un 21% que no declaró preferencia y a un 3% que anularía su voto, se realizó entre el 24 y el 27 de mayo a 1.515 personas y tuvo un margen de error del 2,9 por ciento.

Agencia Reuters y Ámbito Financiero

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