2 de julio 2009 - 00:00

México: con récord de muertes, narcos ganan la guerra a miles de militares

Cuerpos almacenados en la morgue modelo de Ciudad Juárez, una urbe atormentada.
Cuerpos almacenados en la morgue modelo de Ciudad Juárez, una urbe atormentada.
Ciudad Juárez - La ola de violencia derivada del crimen organizado que sacude a México marcó un récord histórico de asesinatos en junio pasado, que llegó a 769, según el recuento de la prensa local. Las muertes y los delitos relacionados al narcotráfico aumentaron a pesar de que entró en acción el Ejecutivo en las ciudades más comprometidas.

Desde que el presidente Felipe Calderón asumió el poder, en diciembre de 2006, suman ya 12.500 los homicidios, publicó el diario Milenio, que lleva un registro mensual del índice de asesinatos en el país.

«Junio, el mes más violento del sexenio», tituló el matutino al exponer que dos tercios de los 769 ejecuciones se concentran en los estados de Chihuahua y Sinaloa (norte) y Guerrero (sur). En junio de 2008 se habían registraron 701 crímenes vinculados al narcotráfico.

El promedio de muertes en un mismo día es de 19, una cifra que rompe todas las marcas desde que en enero de 2007 Calderón decidiera incorporar al Ejército y la Armada en la lucha contra el crimen organizado.

A pesar de la moderna tecnología, los soldados desplegados en Ciudad Juárez (Chihuahua) no logran obtener resultados concretos contra el tráfico de drogas y las ejecuciones. Hasta ahora se encontró poco y nada para el previsible nivel de trasiego de estupefacientes de la zona, cerca de la frontera con Estados Unidos, mayor mercado mundial de consumo de cocaína.

Mayores decomisos

«Desde que se instaló el sistema, este año los mayores decomisos fueron de una camioneta con 51 kg de marihuana y un trailer con 5,8 kg de la misma droga», detalló uno de los soldados que prefirió mantener el anonimato.

Los carteles cuentan con la complicidad de la Policía Municipal, y su tarea es doblemente más riesgosa. «Se trabaja poco con la Policía local por falta de confiabilidad. A muchos se los dio de baja, pero no ha sido el 100%», admitió otro militar. Las autoridades también temen que los soldados establezcan lazos con los carteles, y por eso los relevan cada 30 días.

El alto oficial coordina a los 1.800 federales que junto a 8.500 militares patrullan las avenidas centrales de Ciudad Juárez para intentar frenar la disputa entre los poderosos carteles de Sinaloa y el de los Carrillo Fuentes, aunque la guerra no cesa, a un ritmo de una decena de ejecutados por día.

Uno de los filtros de seguridad fue instalado en una avenida que divide a un barrio situado al norte del aeropuerto, llamado Héroes de la Revolución, el escenario más encarnizado de la guerra entre pequeños distribuidores de drogas, la mayoría jóvenes de bandas que buscan atrapar el creciente mercado local.

«Se trata de ajustes de cuentas entre bandas rivales», dice el líder de ese operativo, que al igual que su superior considera que se ha reducido el nivel de violencia en Ciudad Juárez con la presencia de federales y militares.

Pero María Contreras, una local de 35 años, no opina lo mismo. «La situación está igual que cuando no estaba el operativo. Los militares y los policías federales nada más andan paseando», aseveró.

Agencias AFP y ANSA

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