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Michael Sarian: el jazz de una América a la otra
Michael Sarian: “El jazz en la Argentina está pasando por un buen momento hace rato, y me atrevería a decir que no es sólo un momento.”
"Si bien viví casi toda mi vida en Buenos Aires, siempre digo que me crié en una casa norteamericana, no necesariamente canadiense", dice Michael Sarian en el comienzo del diálogo con este diario. "En este disco, 'The Escape Suite', hay influencia de lo que estuve escuchando desde que estoy en Nueva York; bandas como Thundercat, Flyng Lotus, D'Angelo, Beck. Pero si hablamos de influencias, también vale decir que soy mitad armenio del lado de mi padre, y en definitiva hay algo de ese origen en mi trabajo".
Periodista: ¿Cuál es su relación personal con Canadá?
Michael Sarian: La familia de mi padre es de Rumania, donde él nació, y de origen armenio. Cuando tenía 20 años se mudaron a Canadá, donde conoció a mi madre y nacimos mi hermano y yo. Cuando yo tenía un poco más de un año, nos mudamos para Buenos Aires porque toda la familia de mi padre se había ido para ahí.
P.: Su formación musical se repartió entre Argentina y los Estados Unidos. ¿Qué le dejó cada una?
M.S.: Cuando terminé el secundario no sabía bien qué quería estudiar. Si iba a Berklee era estudiar música y nada más. Entonces, fui a una universidad en Penn-
sylvania donde podía estudiar varias cosas, pero terminé concentrándome en composición clásica/contemporánea. En 2008, volví a Buenos Aires y empecé a trabajar en escuelas pero me di cuenta de que me interesaba más el jazz, y luego de estar cuatro años fui a Nueva York en 2012 a concentrarme en eso. Mi formación en la Argentina fue importante, como adolescente y los veintipico, cuando volví de Pennsylvania. Tomé clases en la EMC, y de manera particular con el "Pollo" Raffo, Juan Cruz de Urquiza y Richard Nant. Si bien estudié música en el exterior, siento que mi formación realmente comenzó cuando volví a Buenos Aires en 2008.
P.: El nombre "jazz" se ha ido convirtiendo en una denominación más amplia que no termina de definir a una música. ¿Cómo le gusta explicar la que usted hace?
M.S.: Es un tema complicado. Siempre está el 'sí, es jazz, pero...' Es un término abarcativo que sirve para simplificar. Algo que me dijo un profesor hace unos años es que para el público necesitas un término simple y conciso para que entiendan, después, si preguntan, explicás más detalle. Con el disco anterior, "Subtitles", decía que el sub-género era 'world jazz', y la verdad que me parecía representativo de lo que estaba haciendo, porque era un sonido más acústico con sonidos y ritmos de varios lugares del mundo: chacarera, candombe, klezmer, gospel, etc. Y ahora con este disco todo eso cambió, me encuentro diciendo 'si, supongo que es 'jazz', pero no es lo que pensás...' Ayer le pregunté a Josh Bailey, el baterista del grupo, cómo lo definiría. Y surgieron términos como 'jazz rock', 'jazz electrónico' e 'instrumental jazz'. Creo que el problema que tengo en este momento es que mis dos discos son distintos. Si debo definir uno y otro, digo 'world jazz' para uno y quizás 'jazz electrónico' para el otro.
P.: Bautizó a su banda "The Chabones", un nombre argentino que suena más rockero que jazzero.
M.S.: El año pasado salió mi primer disco bajo mi nombre, sin The Chabones. Mientras lo terminábamos, tenía una buena relación con un bar en el Lower East Side de Manhattan, llamado "Pianos", donde hay mucha música en vivo y siempre me ofrecían fechas para tocar. Como el grupo era un septeto, y la música necesitaba un poco de ensayo si había reemplazos, era complicado coordinar y tenía que decirle al bar que no podía. El año pasado, cansado de tener que decirles que no, armé otra banda con menos integrantes, con música más fácil de tocar y con una actitud más rockera, con lo cual podía tocar más seguido y con menos ensayo. Unos meses después de que salió "Subtitles", decidí re-arreglar los temas para el septeto, para variar un poco el repertorio. Hice cambios y correcciones, pero ese espíritu rockero seguía. También quería darle un nombre a la banda, porque ellos me ayudan muchísimo, con ensayos y aportes, y la palabra 'chabones' no es algo que los americanos saben decir, y me divierte la manera que tienen de decirlo, algo así como "shabouns". Creo que es una manera de reconocer a los otros seis integrantes, y es más divertido que decir Michael Sarian Septet.
P.: Con una carrera en crecimiento en los Estados Unidos, aún no es conocido en la Argentina. ¿Le gustaría que eso cambiara?
M.S.: Tampoco sé si soy muy conocido en Nueva York, pero me gustaría pensar que estoy empezando a hacer un poco de sonido. Están saliendo mejores fechas, mejores lugares para tocar y la banda suena cada vez mejor. Pero si, me gustaría que mi música circulara más en la Argentina, estoy orgulloso de lo que hago y me parece que puede gustar.
P.: Visto desde fuera, ¿el jazz en la Argentina tiene alguna significación internacional?
M.S.: Sí, definitivamente. Está pasando por un buen momento hace rato, y me atrevería a decir que no es sólo un momento. Hay músicos argentinos por el mundo, y la escena en Buenos Aires es buena. De hecho, no me fue fácil conseguir una fecha para tocar; y en ese sentido agradezco a Al Escenario que pudieron hacerme un hueco. Acá en Nueva York, cuando se menciona el jazz argentino, reconocen a Guillermo Klein, a Leo Genovese y varios más que viven acá, pero quizás no a los que están en Buenos Aires. Los ritmos rioplatenses y tradicionales se incorporan bien con el jazz, y cada vez que hay un ritmo de chacarera a la gente le encanta. Después hay quienes hacen otra cosa, como Nicolas Sorín o Cirilo Fernandez, que tienen algo más rockero que esta buenísimo, y hace poco salió una nota en All About Jazz hablando de Kuai Music.
P.: Es habitual que los latinos graben y toquen con otros latinos. No fue su caso para el nuevo disco. ¿Por qué?
M.S.: Son músicos que conocí estudiando acá, no los elegí porque no fueran latinos; estaba en el mismo círculo que ellos y surgió así. Yo tenía sonidos más latinos de chacarera o candombe en el primer disco. Pero desde que llegué estuve escuchando música de acá: hip hop, rythm & blues, y tenía ganas de hacer algo con esas influencias. Josh Bailey y Michael Verselli, baterista y tecladista del grupo, me ayudaron ar realizar esta música.
P: ¿Cómo será la presentación de "The Escape Suite" en Argentina?
M.S.: El domingo vamos a tocar temas de los dos discos. Con la ayuda de Pablo Moser armé un septeto con músicos argentinos. Hice una selección de temas, y vamos a tener un ensayo para repasar y decidir la lista final.
Entrevista de Ricardo Salton

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