25 de enero 2011 - 00:00

Mientras el Colón se desgasta, los jóvenes muestran su arte en EE.UU.

Duilio Smiriglia, Alejandro Cordero, Marina Silva y Marcelo Dyub: los artistas rodean al patrocinador de sus presentanciones en los EE.UU.
Duilio Smiriglia, Alejandro Cordero, Marina Silva y Marcelo Dyub: los artistas rodean al patrocinador de sus presentanciones en los EE.UU.
Al margen de su actividad como dermatólogo, Alejandro Cordero desarrolla una labor como mecenas que abarca distintos ámbitos pero que se destaca sobre todo en el campo de la ópera. Parte importante de esta tarea son los viajes que organiza y financia, a través de la Fundación del Teatro Colón de la que es consejero, para jóvenes estudiantes del Instituto Superior de Arte del Colón, a Europa y Estados Unidos.

Precisamente en estos días está teniendo lugar una serie de cuatro presentaciones en Miami y San Francisco de siete de estos cantantes (Sebastián Angulegui, Gabriela Ceaglio, Emanuel Esteban, Gustavo Feulien, Florencia Machado, Marina Silva y Duilio Smiriglia), preparados y acompañados por Marcelo Ayub.

Periodista: ¿Cuándo comenzó su interés por el mecenazgo de cantantes jóvenes?

Alejandro Cordero: Hace cuatro años en una reunión de la Fundación se comentó que sólo había plata para mandar a uno de los tres cantantes que se enviaban habitualmente al concurso «Belvedere» de Viena. Eso me quedó dando vueltas, y cuando pregunté cuánto costaba y me lo dijeron, contesté que yo sponsoreaba a los otros dos. Fui al concurso y ahí me empecé a embarcar. Ese mismo año Teresa Bulgheroni, que era la presidenta de la Fundación, me ofreció ser sponsor de un acuerdo que había hecho con la Americas Society de Nueva York para hacer un concurso con estudiantes del Instituto y hacer un concierto allá. Lo hicimos a medias, se eligió a cuatro, y nos quedamos una semana. Antes yo organicé un concierto en el Centro de Experimentación del Colón para juntar fondos para ellos, y lo llené. Ahí me agrandé, y le ofrecí a la Fundación hacer durante todo el año conciertos en distintas embajadas, y llenamos todos. Al año siguiente ya fueron 8 a New York, y hoy en día son como 18. También nos están llamando de algunas provincias, como el Gobierno de Salta para cerrar la semana musical que tienen en abril. Hay mucha gente que no sabe ni lo que es la ópera, y con estos conciertos uno logra acercarla.

P.: ¿Cómo se organizó este viaje y dónde serán las actuaciones?

A.C.: Empecé a planificarlo hace un año, cuando estaba en Miami, se me ocurrió hacerlo en San Francisco porque tengo amigos ahí, les gustó la idea y se organizó todo por teléfono, enseguida me ofrecieron el Deyoung, un museo de Bellas Artes, y me invitaron también del club Union Pacific. Ahí se me ocurrió que como no hay vuelos directos a San Francisco podíamos ir primero a Miami, y se lo ofrecì al Ritz Carlton de esa ciudad, y se agregó otro en la Universidad de Miami, por la cantidad de gente que había llamado para reservar entradas.

P.: ¿Qué les aportan estas tournées?

Duilio Smiriglia: Además de la posibilidad de actuar frente a otros públicos, viajar da conocimientos, los mejores maestros del mundo están en esos lugares y si no viajamos no los conocemos. Es gratificante mostrar lo que uno va haciendo, y yo no sé si ellos tienen conciencia de lo que significa para nosotros.

P.: ¿Cómo perciben el nivel de la ópera en la Argentina respecto de Europa o Estados Unidos?

Marcelo Ayub: Está la oportunidad de ver a esos grandes, que lo son porque tienen talento e hicieron sacrificios, pero cuando al ver otras régies, otros coros, uno se da cuenta por ejemplo de que ese sonido coral, esa garra que escuchamos acá, no se encuentran en otro lado. Lo mismo pasa con algunos cantantes. Hay de todo.

D.S.: Hay un nivel superlativo, pero también hay cosas que no conmueven. La idea con la que yo volví de esos viajes es la de que aquí es posible la excelencia, que estamos bien encaminados.

Entrevista de Margarita Pollini

Dejá tu comentario