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Milkaut ya eligió a su nuevo dueño
Entre los competidores que -al menos en esta primera etapa- habría derrotado Sigman se contaron Adecoagro (del magnate George Soros), la sojera Vicentín, la exportadora de granos Dreyfus, el fondo Pegasus, la familia Frávega y el grupo de la familia Werthein. En la actualidad el 60% de las acciones de Milkaut está en manos de una cooperativa, AUT (Asociación Tamberos Unidos); de ahí la razón social de la firma. La grave crisis financiera en la que se encuentra la láctea -en buena parte por una deuda de casi u$s 60 millones, contraída en su mayoría con la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial- hizo que los cooperativistas buscaran un nuevo propietario. Bongrain -la primera, obvia opción de los tamberos- rápidamente les hizo saber que no estaba interesada en hacerse cargo del 60% restante, y ahí comenzó un proceso de búsqueda que parece haber concluido con la elección de Sigman.
Este empresario estuvo radicado en España muchos años y tiene buena llegada con el Gobierno (la sede de Gas Natural en Barcelona fue la única empresa que visitó Cristina de Kirchner en su último viaje a ese país y Sigman hizo las veces de anfitrión). Además, es dueño del grupo Chemo, cuyos principales activos son los laboratorios Biogénesis-Bagó y Elea. Sin embargo, también tiene actividad en el sector agropecuario, y la adquisición de Milkaut vendría a agrandar esa pata de sus negocios.
En un comunicado distribuido ayer el grupo admitió su interés por la láctea y dijo estar negociando las condiciones para hacerlo. La carta trae declaraciones de su CEO, Manuel Sobrado, en las que elogia las posibilidades competitivas de la industria lechera argentina y su potencial de crecimiento. La decisión de vender, de todos modos, no fue sencilla: muchos tamberos querían retener la propiedad de la cooperativa y explorar otras alternativas. La determinación de desprenderse de la empresa fue tomada por la mayoría de los asistentes a la asamblea, y la elección de Sigman obedeció a dos razones. La primera, su oferta económica fue la mejor, y, la segunda, les garantizó que seguirá comprando leche a los cerca de 500 productores de la cooperativa AUT.
Los ejecutivos de Chemo prometieron el aporte de fondos frescos para renegociar y levantar la deuda con la CFI (el brazo para inversiones en el sector privado del Banco Mundial), que -según Sobrado- «hoy hacen inviable a la empresa». Milkaut procesa unos 650.000 litros diarios de leche, y además de su deuda, su principal problema es que SanCor se quedó con el negocio de la exportación de leche en polvo y La Serenísima con buena parte del mercado interno.


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