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Ministro PRO y diputado UCR arman cumbre Alfonsín-Macri
La estampida del GEN de Margarita Stolbizer y el socialismo de Hermes Binner, los socios políticos de la UCR hacia la candidatura porteña de Fernando Pino Solanas, volvió a dejar desguarnecida a la UCR en el segundo distrito electoral del país. La fórmula para cubrir ese déficit consiste en un principio de acuerdo con Macri, la misma que se está aplicando en la provincia de Buenos Aires con el diputado de Unión PRO, Francisco de Narváez. El radicalismo está dispuesto incluso a bajar la candidatura testimonial de Silvana Giudici en la Capital Federal y colocarla como compañera de fórmula de Macri en un eventual intento por la reelección porteña.
Ayer, en la reunión entre Lombardi y Gil Lavedra, se comenzó a esbozar el marco de un acuerdo local entre el PRO y la UCR en la Ciudad de Buenos Aires. El próximo paso será directamente un encuentro entre Alfonsín y Macri. Ambos se necesitan mutuamente: el jefe de Gobierno porteño ve amenazada su continuidad ante el fenómeno Solanas y la expansión de los candidatos kirchneristas, quienes podrían sellar un acuerdo tácito para derrotar al macrismo en un escenario de balotaje. Alfonsín no logra hacer pie en la Ciudad de Buenos Aires y su campaña se vacía con el éxodo de margaritos y socialistas hacia las filas de líder de Proyecto Sur.
Los tiempos de la campaña se aceleraron a partir del contacto entre el ministro del PRO y el jefe de la bancada de diputados de la UCR, excompañeros en el gabinete de Fernando de la Rúa. Lombardi fue ministro de Turismo y Gil Lavedra ocupó la cartera de Justicia. Tanto que la Convención capitalina de la UCR podría reunirse la semana próxima para anunciar que Giudici declina su candidatura en pos de la búsqueda de consensos. En el radicalismo, Juan Manuel Casella trabajó esta semana contra reloj para terminar el paper que el partido le llevará a Macri, y también a De Narváez, para que adhieran a un eje de cuatro políticas de Estado vinculadas a política económica, institucionalidad, relaciones exteriores y lucha contra la pobreza.
En la provincia de Buenos Aires también hay contactos subterráneos. El secretario del Comité provincia de la UCR, Carlos Pérez Grecia, mantuvo una reunión clandestina con Alfredo Atanasof. Ayer, De Narváez advirtió que los acuerdos serán anunciados a su debido tiempo. Este movimiento en masa del PRO y su socio bonaerense es paralelo al enfriamiento de la candidatura presidencial de Macri, quien esta semana irritó a su gabinete al explicar que no podía tomar ninguna decisión con «Niki» fuera del país. La referencia apuntaba, obviamente, a Nicolás Caputo, asesor y amigo del gobernante porteño.
«La única posibilidad de que Macri sea candidato a presidente es que (Carlos) Reutemann acepte ser su compañero de fórmula. Y eso no va a ocurrir», explicó un diputado macrista. El jefe de Gobierno porteño ratificó esa teoría el jueves pasado en Rosario, durante una cena con empresarios y gremios santafesinos. «¿Ustedes quieren que sea presidente? Bueno, entonces tráiganme al Lole», se quejó el expresidente de Boca Jrs. Pero Reutemann ni siquiera le puso el cuerpo a la interna por la gobernación del PJ santafesino. Un exministro de Reutemann explicó ayer que la única posibilidad de que el senador santafesino salte al escenario nacional es que Cristina de Kirchner decline la candidatura presidencial. Macri insiste cada vez con más escepticismo con tentar a Lole para que sea su compañero de fórmula. El exgobernador de Santa Fe responde con una de sus clásicas frases vacías de contenido político: «Vos dale para adelante». Las gestiones de más alto nivel se desarrollan en el gimnasio Ocampo de Barrio Parque, donde Juliana Awada y Verónica Ghio (cónyuge de Reutemann) sueñan con visitar a sus maridos en la Casa Rosada.


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