29 de agosto 2011 - 00:00

Misión clave para salvataje de Grecia

Atenas - Los jefes de los equipos de la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI encargados de evaluar la economía griega inician hoy en Atenas una misión de la que depende la luz verde al desembolso del sexto tramo del primer plan de rescate.

La inspección oficial se basará en el trabajo previo de los técnicos del grupo que están en la capital helena desde la semana pasada. Según la prensa griega, los responsables de la llamada troika requerirán del ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, explicaciones por los importantes retrasos en el plan de privatizaciones de empresas estatales y los escasos resultados en la batalla fiscal. Por su parte, el Gobierno griego espera que los inspectores no propongan nuevas medidas de austeridad adicionales este año e intentara convencerlos sobre la necesidad de la implementación del acuerdo alcanzado el 21 de julio en Bruselas sobre un nuevo plan de rescate, por 159.000 millones de euros.

Se espera que tras la misión, Grecia reciba en septiembre el sexto tramo, de 8.000 millones de euros, del primer plan de rescate acordado con EU, BCE, FMI, por valor de 110.000 millones de euros.

Los responsables del Gobierno griego intentarán convencer a los especialistas internacionales de que los problemas ligados a los ingresos públicos son el resultado de la coyuntura negativa en la economía mundial y se espera que pidan un relajamiento de las obligaciones presupuestarias. Según las estimaciones, reconocidas por Venizelos, este año la recesión se profundizará, y superará la previsión inicial del 3,8%. Los cálculos apuntan a una caída del PBI de entre el 4,5% y el 5,2%.

Venizelos, de acuerdo con la prensa griega, defenderá ante los expertos que la estimación de reducir el déficit al 7,6% era muy optimista y que con semejante caída del PBI sólo se conseguirá llegar al 8,5% desde el 9,5% en el que terminó en 2010.

Los medios locales destacan que la troika llega a Atenas «con intenciones positivas» y podría acordar con el Gobierno griego ciertos alivios en sus objetivos presupuestarios. Así, por ejemplo, se espera cierta «comprensión» al hecho de que la fuerte caída con la que la Bolsa de Atenas ha acompañado los desplomes de otros parqués internacionales ha repercutido negativamente en los títulos de los entes que tienen que ser privatizados, bajando a 20.000 millones de euros (de 50.000 millones previstos) las expectativas de ingresos para el Estado.

Agencia EFE

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