Con las piernas cruzadas en la posición del loto y cubierta entre pieles de cordero, la momia fue descubierta la semana pasada en una parcela vallada de la capital de Mongolia.
Se desconoce por el momento su identidad, aunque no han tardado en reclamar su parentesco supuestos descendientes y, según informó la agencia mongol Montsame, se cree que el monje vivió en el siglo XIX. La fecha de su muerte ya es otra historia, porque hay quienes dicen que aún no ha llegado. Algunos expertos monjes budistas defienden que la momia en realidad no ha fallecido, sino que se encuentra en un estado de meditación profundo llamado "tukdam", una especie de trance entre la vida y la muerte.
Dada la antigüedad que se atribuye a la momia, los forenses que la han examinado están sorprendidos por un estado de conservación que consideran extraordinariamente bueno.
Las autoridades mongoles han creado un amplio equipo para conocer más detalles del caso. Más allá de si vive o si está muerta, surge una pregunta: ¿quién es esa momia? La agencia Montsame se hace eco de una de las hipótesis más extendidas: que los restos pertenecen a un mentor que inspiró al lama Dashi-Dorzho Itigilov, momificado en Rusia en la década de 1920. De Itigilov, nacido a mediados del siglo XIX, se sabe que pidió a sus discípulos en 1927 que lo enterraran en la posición del loto y que lo exhumaran 30 años después, algo que finalmente no sucedió hasta 2002.
| Agencia EFE |


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