11 de octubre 2012 - 00:00

Modesta marcha de CTA y camioneros

Colectivos que trasladaron a los manifestantes colapsaron el tránsito porteño. Algunos participantes de la movilización fueron a Plaza de Mayo con sus rostros cubiertos.
Colectivos que trasladaron a los manifestantes colapsaron el tránsito porteño. Algunos participantes de la movilización fueron a Plaza de Mayo con sus rostros cubiertos.
Una marcha de protesta a la Plaza de Mayo, organizada por la CTA opositora, tuvo ayer protagonismo de los camioneros enviados por Hugo Moyano, que sin embargo no participó del acto. La movilización ocasionó caos de tránsito en el centro porteño pero fue modesta en comparación con otras capitaneadas por Moyano. Sirvió, por lo pronto, para que el líder de la central alterna, el estatal Pablo Micheli, anunciara un paro nacional antes de fin de año en conjunto con la CGT del camionero. La concentración frente a la Casa Rosada osciló las 40 mil personas, la mitad de lo anunciado por los altoparlantes.

La convocatoria fue el correlato de una huelga dispuesta por la CTA de Micheli. Los reclamos comunes a los sectores que participaron fueron la tasa de inflación, la actualización del Impuesto a las Ganancias, la universalización de las asignaciones familiares y la suba de las jubilaciones, entre otros.

Además de las versiones opositoras de la CTA y la CGT, hubo columnas de la Federación Agraria; agrupaciones de izquierda como el Partido Obrero (PO), el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y la Izquierda Socialista, así como organizaciones piqueteras como Barrios de Pie y Corriente Clasista y Combativa. La columna de los camioneros se agolpó frente al escenario y fue la más numerosa y ruidosa, en tanto que los partidos de izquierda se mantuvieron en el lateral de la plaza donde está ubicada la Catedral.

Micheli fue el orador central y estuvo precedido por el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, y por Juan Carlos Schmid, dirigente de la CGT opositora y jefe del sindicato de Dragado y Balizamiento, que habló en lugar de Moyano. De ese sector también

estuvieron dos hijos del camionero; Pablo, segundo en la estructura del gremio de choferes, y Facundo, líder del sindicato de peajes y de la Juventud Sindical
, así como diputado nacional -todavía- por el Frente para la Victoria; Jorge Pérez Tamayo (pilotos) y Julio Piumato (judiciales). Además, hubo políticos como Fernando Pino Solanas, Vilma Ripoll y Rubén Giustiniani.

Durante su discurso, Micheli destacó la unidad en la acción alcanzada con la CGT opositora y anticipó que antes de fin de año puede haber una medida de fuerza conjunta de alcance nacional. «Moyano me dijo esta mañana (por ayer) por teléfono que no va a terminar este año sin que hagamos un paro nacional para que no se mueva ni una sola pluma en la Argentina», dijo el también jefe de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). Más tarde, Schmid aclararía que esa eventual confluencia no había sido debatida en la CGT.

Micheli y el hijo mayor de Moyano se ocuparon de la CGT oficialista, cuya cúpula fue recibida el martes por Cristina de Kirchner. Para el estatal, los dirigentes son «alcahuetes del Gobierno» que no recibieron nada a pesar de haber «chupado las medias», en tanto que el camionero dijo haber sentido «asco» frente a la foto de la mandataria con esos sindicalistas.

Dejá tu comentario