Objeto social: "Industrialización y comercialización de productos alimenticios."
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Al comentar el trimestre alertábamos que estaba "presta a dividirse y cotizar en dos", en referencia a la escisión del Grupo Molinos Agro y la concentración de ésta en la "industrialización y comercialización de productos alimenticios. Producida la división enfrentamos en lo contable una serie de situaciones que no permiten una comparación lineal con períodos previos, si bien en los aspectos fundamentales (en particular lo que tiene que ver con su "filosofía empresarial" donde queda más enfocada a los consumidores argentinos -94% de sus ventas volumétricas de alimentos y el 87% de las de vinos fueron locales-) se trata de la misma sociedad. Así la vemos ratificando su estrategia de inversiones, con foco en los planes para sus distintas plataformas de negocios (Alimentos y Vinos), sin abandonar la política de evaluación de inversiones y adquisiciones que ha desarrollado en los últimos años. Si bien las ventas locales de vino (en volumen) crecieron 2,8% en los seis meses a junio último respecto a igual del año previo, la retracción de los consumidores se reflejó en una baja de 5,6% en alimentos, que la sociedad decidió no compensar del todo con el incremento de precios, en consonancia con su estrategia de largo plazo y protección de sus consumidores. Esto le significó que partiendo con ingresos por $6.024 millones para los primeros seis meses de este año (atención al crecimiento de ingresos por servicios y otros), quedará con un bruto de $1.992 millones, los que detractados gastos pasaron a un operativo de $155,6 millones, $33,8 millones -o 0,56% de los ingresos- menos que un año antes (ex-graneles) . Si bien reduce 20% la carga por intereses, los avatares del tipo de cambio le llevan $115,7 millones más que al año previo, dejándola tras la mordida del fisco con un neto de adverso de $741.000 cuando el año previo ganaba $21 millones.