A los 30 años, Ana Clara Moltoni tiene ya una vida repleta de actividades y de experiencias personales y artísticas. Pasó su infancia entre su Buenos Aires natal y la brasileña Belo Horizonte. Se formó como clarinetista clásica, primero, y en tango y folklore, después, en el Conservatorio "Manuel de Falla" de la capital argentina. Su arranque con el canto se dio hace una década, con repertorio nativista, entre Yupanqui y el cancionero andino. Llegó a grabar un álbum con la obra del gran autor de Pergamino, nunca editado. Después de años pisando escenarios con esa música, sola o en grupos de voces femeninas, volvió al portugués de Brasil y a muchas de las piezas clásicas de ese país. Y así terminó produciendo este "Belo Horizonte", su disco debut. Conocedora del idioma y de este repertorio, pudo darse el lujo de romper con interpretaciones convencionales en las que casi irremediablemente caen quienes llegan a ellos desde una posición más "extranjera". Juntó composiciones antológicas como "Garota de Ipanema", "Chovendo na roseira", "Coraçao vagabundo", "Inútil paisajem", "A felicidade", "Tomara", etc. Convocó a un grupo de músicos argentinos -Pablo Fraguela, Taty Calá, Matías Furió, Claudia Sereni y Matías Vardé- para una base de piano, contrabajo y batería más dos instrumentos "cantores": violonchelo y saxo. Y con eso produjo un material muy interesante, original, moderno aún en su respeto por la tradición. Y estará presentándolo en vivo el 9 de abril en el Café Vinilo.
| Ricardo Salton |



Dejá tu comentario