24 de julio 2009 - 00:00

Moreno amenaza con ser el CEO de otra empresa

 El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se comprometió ayer a analizar y plantear en el «gabinete productivo» la situación de la planta de pinturas Tersuave, ubicada en San Luis, cerrada desde hace cinco meses y con casi 160 operarios suspendidos.

Moreno recibió en su despacho a los delegados de la fábrica, situada en la ciudad de Villa Mercedes, que denunciaron que desde febrero último el dueño de Tersuave, el empresario cordobés Roberto Torres, decidió un «lockout» patronal y cerró las instalaciones. Así lo indicó el delegado de Tersuave, Roberto Quiroga, quien dijo que la medida llegó luego de que la empresa se negó a abonar un premio comprometido con el personal y a pesar de que la firma exporta toda su producción y venía trabajando en varios turnos.

Los trabajadores se encuentran sin obra social y tampoco perciben sueldo alguno desde que se produjo la suspensión.

«Moreno dijo que se iba a ocupar de este tema y consideraba una locura que una empresa estuviera cerrada 150 días cuando su negocio iba muy bien», dijo Quiroga.

La reunión entre Moreno y los delegados de la planta la gestionó el dirigente piquetero Luis D'Elía, quien se enteró del conflicto, según su versión, cuando días atrás circulaba por la Ruta 7, en San Luis, y se topó con la protesta de trabajadores.

Moreno, quien recibió a los delegados que llegaron junto con el piquetero y el diputado provincial del Frente para la Victoria Lalo Estrada Dubor -a su vez abogado de los trabajadores-, dijo que la situación de Tersuave será tratada por el gabinete vinculado a las cuestiones productivas, que integra junto con los ministros de Economía, Amado Boudou, y de Producción, Débora Giorgi.

Para los gremialistas, Moreno podría encarar en Tersuave una gestión similar a la que cumple en la ex papelera Massuh -ahora Papelera Quilmes- y en la metalúrgica Mahle, en las cuales asumió como CEO.

La fábrica se encuentra cerrada hace cinco meses a pesar de que la empresa no tendría dificultades económicas e incluso estaría exportando sus productos.

Este conflicto comenzó el 3 de marzo con el inicio del lockout y derivó en el corte de la Ruta 7 de más de 3.000 trabajadores de más de 20 fábricas que se encuentran radicadas en el Parque Industrial de Villa Mercedes. El delegado explicó que los operarios mantienen una «guardia en los portones de acceso a la planta para evitar un vaciamiento y resguardar los cinco millones de litros de pintura que están almacenados en el lugar». Trabajando a pleno, Tersuave venía produciendo unos u$s 140 mil litros diarios.

De obtener la aprobación de Moreno, el de Tersuave sería el primer caso en que el Estado interviene una empresa sin tener la seguridad de que los dueños desean abandonar la compañía.

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