23 de marzo 2011 - 00:00

Moyanistas denuncian que hubo sabotaje

Ayer se normalizó lentamente el movimiento de aviones en todo el país después del desperfecto informático que paralizó los vuelos el lunes a la tarde. Ya hay guerra política. El público, sin explicaciones.
Ayer se normalizó lentamente el movimiento de aviones en todo el país después del desperfecto informático que paralizó los vuelos el lunes a la tarde. Ya hay guerra política. El público, sin explicaciones.
Lo que a todas luces parece haber sido un desperfecto técnico se convirtió ayer en una nueva batalla que dan los gremios aeronáuticos alineados con el camionero Hugo Moyano contra las autoridades nacionales.

Encabezados por el sindicado de pilotos -APLA- y su secretario general, Jorge Pérez Tamayo, cinco entidades gremiales denunciaron un supuesto sabotaje.

En tanto, y con las demoras esperables tras casi doce horas sin operaciones, los vuelos tendían ayer a normalizarse en Ezeiza y en Aeroparque.

Imputación

La intervención del magistrado se produjo luego de que APLA, AAA (tripulantes de cabina), UPSA (personal superior), APA (per-

sonal de tierra) y ATEPSA (una fracción de los técnicos) emitieran ayer un comunicado en el que no muy veladamente acusan a un grupo de controladores aéreos exmiembros de la Fuerza Aérea de haber provocado el problema en la computadora de comunicaciones que dejó sin vuelos al área metropolitana.

El expiloto y director de cine Enrique Pineyro se sumó a la denuncia: en declaraciones radiales aseguró que «se sabía que la Fuerza Aérea iba a sabotear Ezeiza», aseguró que hay «cuarenta años de desinversión» y dijo que «ante la falla, se hizo lo que había que hacer».

Sin embargo, desde la APTA (el gremio de los técnicos que representa además a los controladores de vuelo) desmintieron de plano la posibilidad de un sabotaje. Hace un par de semanas,

relatan, mantuvieron una reunión con el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, a quien le transmitieron su preocupación por la obsolescencia del equipo que se usaba en Torre Ezeiza. Le dijeron al funcionario, además, que la máquina principal había quedado fuera de servicio, y que habían «canibalizado» el back-up para que siguiera funcionando. Ante la falla de la máquina principal, no había sistema de reserva para suplirla.

El secretario general de APTA, Ricardo Cirielli, exsubsecretario de Política Aerocomercial de Néstor Kirchner, es el único dirigente que no está alineado en la Coordinadora de Gremios de Transporte que lidera Moyano, y que la semana pasada se adhirieron de pie juntillas al paro llamado por el secretario general de la CGT y la movilización a Plaza de Mayo. Cirielli está en la «CGT Celeste y Blanca» de Luis Barrionuevo.

Reto

Hace algunas semanas, además, Cristina de Kirchner había «retado» severamente a estos gremios por los paros sorpresivos que venían llevando a cabo, una evidencia más del paulatino alejamiento de Pérez Tamayo (expiloto de los vuelos presidenciales) de los favores oficiales.

En lo que hace a los controladores, cuando la ANAC reemplazó a la Fuerza Aérea en el control del tráfico aéreo, unos 700 controladores que eran personal militar fueron pasando de manera paulatina a ser personal civil, salvo los que optaron por permanecer en la fuerza. Se trata de unos 700 controladores, de los cuales más de 400 ya son empleados públicos y el resto se divide entre los que siguen el la FA (unos 200) y los que -por razones burocráticas- aún no lograron el pase. A ese grupo es al que acusan los cinco gremios de Pérez Tamayo/Moyano de saboteadores.

Ayer, Schiavi -como suele suceder en estos casos- prometió la adquisición de equipamiento «de última generación» para evitar la repetición de episodios como el del lunes. No dijo nada de sabotajes ni de empleados renuentes o infieles.

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