13 de febrero 2013 - 00:00

Moyano confirma marcha y arma paro nacional

Movilizaciones, un paro nacional y el lanzamiento de su partido político. La agenda de Hugo Moyano comenzó a cargarse de acciones de protesta contra el Gobierno. El camionero resolvió marchar el 14 de marzo al Ministerio de Trabajo junto con el jefe de la CTA disidente, Pablo Micheli. En tanto, ya comenzó a preparar una huelga general para fines de ese mes o abril. Moyano prevé reunir mañana el consejo directivo de su central para organizar las acciones.

En el entorno de Moyano avisaron que ya dio el visto bueno para la participación del sindicato de los choferes a la cartera laboral y que mañana extenderá la convocatoria al resto de las organizaciones de la CGT opositora.

Pero el plan de protestas es más amplio. La central obrera reunió más de 500 mil firmas y espera acercarse al millón el mes que viene para llevar a cabo otra marcha, pero al Congreso. Tambien durante marzo la iniciativa apunta a exigirles a los legisladores el tratamiento de un proyecto de ley para universalizar las asignaciones familiares.

Antes, los colaboradores y asesores de Moyano esperan contar antes de fin de este mes con el aval judicial para el Partido por la Cultura, la Educación y el Trabajo, la nueva designación que debieron adoptar luego de constatar que ya estaba inscripto el Partido por la Producción y el Trabajo. Una vez cerrado ese trámite, el camionero organizará un acto masivo para presentar la nueva agrupación, con la cual espera generar frentes y alianzas electorales con vistas a las legislativas de octubre próximo.

Tras haber barajado las opciones de presentar el partido en Mar del Plata o en el interior del país, Moyano analizaba en los últimos días hacerlo en el Luna Park a fin de mes o principio de marzo. Cumplidos esos pasos, la CGT disidente apuntará a su objetivo más ambicioso de la primera etapa del año: un paro nacional entre fines de marzo y principios de abril, en el que espera repetir el desempeño que tuvo la central, con la ayuda imprescindible de grupos piqueteros opositores en la huelga previa del 20 de noviembre pasado.

Mientras tanto, en la CGT oficialista el panorama es más brumoso. Con serias disidencias internas, sus referentes se reunirán hoy a las 16 en la sede del gremio de Luz y Fuerza para intentar un acuerdo respecto de la estrategia a seguir frente a la falta de respuesta del Gobierno a sus reclamos.

La denominada "mesa chica" que integran el jefe de la organización, Antonio Caló, y unos pocos dirigentes, buscará unificar el discurso para obtener del Ejecutivo señales más concretas respecto de varios temas pendientes: el desarrollo de las paritarias por encima del 20% de tope psicológico que alientan los funcionarios, la necesidad de cambios en Ganancias y asignaciones familiares, la distribución de fondos para las obras sociales y, como anticipó este diario, un planteo por la normalización del PAMI.

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