18 de octubre 2010 - 00:00

Moyano espera gesto por crisis en CGT

Hugo Moyano charla con Cristina de Kirchner en la previa del acto. Atrás Néstor Kirchner con otros sindicalistas.
Hugo Moyano charla con Cristina de Kirchner en la previa del acto. Atrás Néstor Kirchner con otros sindicalistas.
Hugo Moyano espera, sin indicios firmes, que el Gobierno le ofrezca un atajo para apaciguar la interna que se desató en la CGT luego de que Cristina de Kirchner vetara, horas antes del acto por el 17 de octubre, la ley del 82% móvil para los jubilados.

El camionero tuvo que dedicar parte del jueves y la mañana del viernes a calmar a los caciques sindicales, algunos aliados otros socios, que estallaron ante lo «inoportuno», según su criterio, del veto presidencial antes de encabezar el show en la cancha de River.

«Siempre lo mismo: maltratan a los propios», fue la queja que estalló en el seno del moyanismo apenas se formalizó el decreto para volver la ley votada por el Senado. Esa postura, según trascendió desde fuentes de la CGT, la encarnaron Jorge Viviani (taxistas) y Mario Manrique (SMATA).

Esa tensión forzó al camionero a convocar, temprano el viernes, a una minicumbre en la sede de su federación para evaluar cómo se pararía, a través del discurso de su secretario general, la CGT frente a la iniciativa de la oposición y al veto de la presidente.

En todo momento, Moyano -ante sus pares- usó el argumento K de que el proyecto opositor tenía como único fin forzar el veto de Cristina de Kirchner. Y se topó con un interrogante que no pudo responder: «¿Y por qué no esperó al sábado o al lunes para hacerlo?».

Allí se pautó el pedido de un «esfuerzo más», que incomodó a Cristina de Kirchner, y el jefe de la CGT prometió que gestionaría ante la Casa Rosada -o puntualmente Olivos- que antes de fin de año, cuando se anuncie alguna medida para los jubilados, se dé participación a la CGT.

El costo de esa disputa, que se verbalizó como pocas veces dentro del moyanismo, puede rebotarle al Gobierno por el lado más obvio: los reclamos, de fin de año, de los gremios para conseguir que las empresas paguen un premio especial «antiinflación».

A mitad de semana, Moyano volverá a reunir a su tropa para una evaluación del acto y planificar lo que queda del año. Ahí volverán los reclamos para que interceda ante el Gobierno para que en el potencial anuncio para jubilados se dé trascendencia a la CGT. Difícil.

Por otro lado, preparará en otra ronda la cuestión del PJ bonaerense. Quedó molesto porque al acto de River sólo fueron cinco intendentes: Hugo Curto, Martín Insaurralde, Francisco «Barba» Gutiérrez, Darío Díaz Pérez y Juan José Mussi que no pudo llegar al escenario.

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