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Moyano manda en la CGT “de facto” y alardea con mover el voto 2013
Hugo Moyano celebra en el acto su reelección. A su lado, aplaude Gerónimo Venegas (rurales) y declara victorioso al camionero Guillermo Pereyra, de los petroleros patagónicos y nuevo adjunto en la CGT.
En su alocución Moyano hizo eje en una eventual sanción electoral al Gobierno e incluyó en su agenda la «inseguridad», al tiempo que aprovechó para respaldar al gobernador bonaerense Daniel Scioli al señalar que el Ejecutivo nacional no le giró los fondos suficientes para afrontar el aguinaldo. Poco después del acto, y por cadena nacional, Cristina de Kirchner pareció aludir de manera elíptica a los cuestionamientos: «Cuando se pone fuerza y acuerdan los trabajadores, los empresarios y el Estado, es imposible fracasar», y llamó a «seguir articulando y aunando esfuerzos».
El comicio sindical terminó por formalizar la ruptura en la central obrera, y la oposición a Moyano seguirá adelante con su propio cronograma electoral con vistas a un congreso que hará el 3 de octubre próximo, con el metalúrgico Antonio Caló como principal candidato a liderar el sector. Además, el cónclave de ayer se llevó a cabo a pesar de la impugnación sentenciada por el Ministerio de Trabajo, que en esa línea no envió veedores.
El congreso sesionó desde la mañana y hasta pasadas las 15. Durante el primer segmento, el extraordinario, Moyano concretó una maniobra que será objeto de nuevas impugnaciones: fue aprobado el ingreso de 47 nuevas organizaciones sindicales a la CGT, que pudieron votar durante el debate ordinario. Fueron 200 congresales nuevos -equivalentes a un gremio de los más grandes- sobre un total de 1.851. En total participaron en el comicio 1.013 de los que 1.009 votaron a favor de la continuidad del camionero (cuatro lo hicieron en blanco).
Los principales aportes a la reelección de Moyano fueron los rurales de Gerónimo Venegas (UATRE), los municipales de Amadeo Genta (COEMA) y los bancarios de Sergio Palazzo, además de los propios camioneros. Entre los gremios nuevos participaron varias seccionales de los portuarios, una agregada de los municipales y el sindicato de petroleros privados de Neuquén, Río Negro y La Pampa, de Guillermo Pereyra, que además se quedó con la secretaría adjunta del Consejo Directivo, tal como había anticipado este diario.
El resto del órgano ejecutivo de la CGT se completó con dirigentes de confianza de Moyano: como secretario gremial quedó Abel Frutos (panaderos); de Interior, Venegas; de Relaciones Internacionales, Juan Carlos Schmid (dragado); de Relaciones Institucionales, Palazzo; de Prensa, Omar Plaini (canillitas); de Seguridad Social, Leonardo Fabre (organismos de previsión); de Cultura, Nelso Farina (docentes universitarios), y de Finanzas, Amadeo Genta, entre otros.
Culminado el congreso se llevó a cabo un acto en la cancha principal de Ferro. Allí Moyano llamó a «repensar el voto del año que viene» al afirmar que los trabajadores no respaldarán a quienes los «desprecian». Denunció «presiones constantes» de funcionarios para restarle apoyos a su reelección y mencionó incluso supuestos casos en que dirigentes fueron amenazados con el retiro de subsidios estatales (REPRO) a los trabajadores de empresas en situación de crisis.
De paso manifestó su «solidaridad con los trabajadores de provincia de Buenos Aires que legítimamente están reclamando el aguinaldo que les corresponde» y salió de la administración bonaerense al señalar que «se la agarraron» con el gobernador al no girarle los fondos suficientes.
Volvió sobre los reclamos que constituyeron las banderas de su pelea con el Ejecutivo nacional, como el «impuesto malvado» a las Ganancias, las asignaciones familiares (exigió suba y universalización) y los fondos de las obras sociales, e incorporó un nuevo ítem a sus planteos: «Hay un tema que tenemos que empezar a discutirlo porque afecta a toda la sociedad, la inseguridad. Los trabajadores lo vamos a tener en nuestra agenda».
Como había informado ayer este diario, la Unión Ferroviaria decidió no enviar a sus congresales. En cambio, cerca de Moyano dijeron que otros sindicatos cuya presencia estaba en duda mandaron a representantes que sufragaron a favor del camionero, como los textiles de Jorge Lobais y los pasteleros de Luis Hlebowicz. Y contaron que hubo congresales de gremios cuya jefatura se opone a Moyano, como la filial patagónica de Luz y Fuerza y de algunas seccionales de Comercio.


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