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Moyano y Barrionuevo no paran, pero exigen reapertura de paritarias
Hugo Moyano
Las referentes de las cúpulas de las CGT de Moyano y la "Azul y Blanca", de Barrionuevo, compartieron un almuerzo en la sede de la Federación de Camioneros, en la avenida Caseros, en Constitución, donde apenas pactaron un sendero de nuevos encuentros para definir un posible programa de protestas antes de fin de año. Es poco probable que su central sindical vuelva a las calles antes de fin de año.
Para no dar cuenta de inactividad, el 25 de septiembre ambas CGT harán un plenario de secretarios generales, a lo que le seguirá el 7 de octubre un Comité Central Confederal, como aparente paso previo a la adopción de medidas de fuerza.
El plan, de todos modos, pasará por otros carriles, acaso más preocupantes para el Gobierno. Las dos CGT resolvieron apoyar y dar impulso a las demandas de todos los sindicatos que, con sus negociaciones salariales ya cerradas, decidieran reabrirlas por entender que sus aumentos quedaron superados por efectos de la inflación, o mermados como consecuencia de la aplicación del Impuesto a las Ganancias.
Entre poco más de una docena de dirigentes que participaron en el almuerzo de ayer, la mitad dio cuenta de una demanda de reapertura o un planteo similar. En esa línea se pronunciaron Abel Frutos (Panaderos), Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), y el propio Barrionuevo (gastronómicos), entre otros. Pablo Moyano, hijo del líder sindical y su segundo en Camioneros, ya había anticipado que de no haber modificaciones en Ganancias, el gremio reclamaría abrir una vez más la discusión salarial antes de fin de año. A esos sindicatos debe sumarse la Asociación Bancaria, que exigió reapertura de paritarias o bien una compensación por Ganancias.
En la reunión no hubo reproches a Barrionuevo por haber dicho que hacia fin de año habría estallidos sociales producto de la inflación. De hecho, a Moyano le fue útil el contraataque de Cristina de Kirchner para frenar cualquier iniciativa de movilizaciones provenientes del sector de Barrionuevo o de la CTA de Pablo Micheli. Es que el camionero y sus aliados ya habían visto mermadas sus demostraciones de fuerza cuando desertó el gremio de colectiveros del último paro nacional, el 28 de agosto.
Entre los participantes del almuerzo, Gerónimo Venegas (rurales de UATRE) se encargó de contestarle a la jefa de Estado: "Son todas mentiras, se están victimizando, pero no son las víctimas, son los victimarios", dijo en alusión a Cristina y a los funcionarios que avalan su tesis de que el sindicalismo opositor alienta un estallido social.
En la misma línea, Schmid sostuvo que la jefa de Estado apela a "mentiras" para no resolver con "políticas de Estado" las demandas sectoriales.


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