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“Mucho cine se hace a espaldas del público”
Gerardo Herrero, productor y director español: «La piratería afecta mucho más a cines débiles, como los nuestros, que a Hollywood».
G.H.: Mucho cine argentino se hace así, a espaldas del público. Es más, a ciertos directores les molesta que vaya el público. Es una pena, porque inclusive ellos cada tanto hacen alguna obra muy buena. Esperan venderla en el exterior, pero ese cine de mirarse el ombligo vende cada vez menos. Conozco distribuidores internacionales que ya no quieren saber nada del asunto. Además se ha formado un círculo de pedantes y pretenciosos que quieren impedir el surgimiento de directores más accesibles.
P.: Pasemos a otra cosa. ¿Cómo van sus películas?
G.H.: «El secreto de sus ojos», de Juan José Campanella, con Ricardo Darín y Soledad Villamil, en postproducción, se estrena a comienzos de agosto. Conozco a Campanella desde su primer telefilm norteamericano, «The Boy Who Cried Bitch», de 1991, le coproduje «El hijo de la novia» y «Luna de Avellaneda», me encanta cómo relata, cómo llegan y emocionan sus films. Éste es un policial de cosas muy argentinas, con humor, con una historia de amor, efectos especiales, y muy buenos actores. Sorprenderá Guillermo Francella, va a ser un bombazo.
P.: ¿Y con Piñeyro?
G. H.: Con él coproduje «Plata quemada» y «El método», y ya empezamos la quinta semana (de un total de nueve) de «Las viudas de los jueves». Aprecié cosas editadas, está el espíritu de la novela original, hay muy buenos decorados, muy buenos actores. Los cuatro masculinos son muy atractivos para ambos países: Leo Sbaraglia, Pablo Echarri, Juan Diego Botto, Ernesto Alterio. Las mujeres son menos conocidas, pero muy buenas: Gabriela Toscano, que yo había visto solo en teatro, Ana Celentano, a quien valoré en una película de Sandra Gugliotta que me gustó mucho, y Gloria Carrá y Juana Viale, que me han sorprendido.
P.: ¿Y las películas que usted mismo dirigió?
G.H.: Ya estoy tirando copias de «El corredor nocturno», con Sbaraglia, Valeria Bertucelli y Miguel Ángel Solá, filmada en Buenos Aires, y espero que se resuelvan unos problemas administrativos del Incaa para estrenar «Que parezca un accidente», con Carmen Maura y Federico Luppi.
P.: Sería oportuno estrenar «Heroína», que solo vimos años atrás en Pinamar.
G.H.: Eso ya depende de los compradores locales. Esa lucha de una mujer que en los '80 organizó un grupo de madres para enfrentar a los narcotraficantes, todavía da que hablar. Fue una vida muy dura, con dos hijos drogadictos, uno de ellos también con problemas que lo llevaron a la cárcel, pero ella fue una real heroína, y tuvo, eso sí, la suerte de ser muy carismática, y mediática. Ahora ya está grande, un poco retirada. Pero sigue siendo un modelo para muchas organizaciones, sobre todo ahora que recrudece el consumo de cocaína y pastillas en los bailes, y crack y paco en las zonas marginales de España.
P.: Que también están aumentando.
G.H.: Por eso disminuye la inmigración latina. Pero con el verano aumentan las pateras, cargando cientos de inmigrantes subsaharianos, y no creo que ellos estén atentos a los periódicos.
Entrevista de Paraná Sendrós


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