17 de noviembre 2017 - 00:00

Mugabe se resistía a renunciar a pesar de la presión militar

La ausencia de información alimentaba las versiones y la incertidumbre en Zimbabue. El dictador tiene 93 años gobierna el país desde 1980.

Harare - El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, negociaba ayer su salida del cargo con los militares que lo mantenían retenido desde el martes, lo que podría desencadenar el primer traspaso efectivo de poderes en el país desde 1980.

Aunque el diario estatal The Herald publicó fotos de Mugabe y el jefe del Ejército, Constantine Chiwenga, ambos sonrientes durante su encuentro en el palacio presidencial, otros apuntan a que el presidente, de 93 años de edad, se resiste a ceder un cargo en el que muchos de sus ciudadanos no han visto a otra persona. Los militares, por su parte, buscan garantizar la salida del presidente.

La incertidumbre en Zimbabue es máxima, pese a que las calles de la capital, Harare, amanecieron con aparente normalidad, y los rumores se extendían.

En este sentido, unos aseguran que el destituido vicepresidente, Emmerson Mnangagwa, volverá al país para encabezar un Gobierno transitorio de concentración, mientras que otros indican que Mugabe se quedará hasta el congreso de su partido, en diciembre, o hasta las elecciones de 2018.

En lo que coinciden muchas informaciones es en la preocupación del mandatario por encontrar una salida para la primera dama, Grace Mugabe, a la que los expertos apuntan como responsable de la expulsión del vicepresidente para allanar su camino para convertirse en la sucesora de su marido en el poder.

Lo cierto es que las Fuerzas Armadas, que controlan el país ahora, no han hecho más anuncios que el de la madrugada del miércoles, y no hay ni rastro del Gobierno más allá de las noticias que surgen sobre ministros detenidos. Aunque podría ser el mayor beneficiado, tampoco se sabe nada hasta el momento de Mnangagwa.

Quienes sí han aprovechado la debilidad de un Mugabe confinado en su residencia son los principales líderes opositores, que coinciden en exigir su renuncia y la apertura de un diálogo nacional en el que todas las partes colaboren para llevar a cabo una transición hacia una democracia plena.

Los sucesos en Zimbabwe obligaron a la embajada de Estados Unidos a anunciar la suspensión por al menos dos días de las actividades consulares para la concesión de visas.

Agencias EFE y ANSA