8 de junio 2012 - 00:00

Muñecos y grabaciones suplen ausencia de Chávez en campaña

Un muñeco de dos metros de altura es utilizado en algunos actos que se realizan en la campaña presidencial en Venezuela.
Un muñeco de dos metros de altura es utilizado en algunos actos que se realizan en la campaña presidencial en Venezuela.
Caracas - Artistas en vivo, grabaciones, animadores, mensajes de Twitter y hasta un muñeco de dos metros que lo representa: el oficialismo venezolano usa todos los recursos posibles para suplir la ausencia del convaleciente presidente Hugo Chávez en la antesala de la campaña electoral.

Enfermo de cáncer desde hace un año, Chávez -que inscribirá su candidatura el lunes- se ha visto forzado a restringir sus apariciones públicas drásticamente, una ausencia cada vez más notoria a cuatro meses de los comicios en los que se medirá con el candidato opositor, Henrique Capriles.

Pese al entusiasmo que reinaba en una convocatoria reciente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), los asistentes no lograban llenar una plaza colonial de Caracas que era el centro de la reunión, y obligaban a la TV estatal a cerrar las tomas para maquillar los espacios vacíos.

El Himno Nacional en una versión grabada por el propio Chávez, o un llamado telefónico en vivo y hasta un breve mensaje vía Twitter pueden desatar la euforia entre los simpatizantes del Gobierno, una audiencia tapizada de remeras rojas con el rostro del militar retirado estampado en el pecho.

Con el fervor de los devotos que acuden a un templo, los chavistas escuchan el mensaje, rodeados de gigantescos carteles que muestran a su ausente líder, lozano, sonriente y en plenas facultades físicas, lejos de la imagen transida de los últimos tiempos.

La ceremonia discurre entre cánticos que destacan los planes de salud, educación, vivienda y trabajo que ha creado Chávez, mientras los animadores piden compromiso con la revolución que encabeza el mandatario y hasta un día de sueldo para financiar la campaña.

El sentimiento que imprimió a su discurso no evitó que muchos de los asistentes abandonaran el pequeño recinto, convirtiendo el cierre del acto en algo casi íntimo.

Los que quedaron, el núcleo duro del chavismo, tienen asumido que el líder socialista desde hace algún tiempo no acude a ese tipo de actos.

La mayoría de las encuestas señala a Chávez como el amplio favorito para lograr la reelección, aunque existen diferencias en la ventaja que le otorgan sobre Capriles. Para el oficialismo se trata de una batalla ganada, pero la oposición sostiene que no hay nada escrito y busca votos casa por casa.

Sin embargo, la ausencia de Chávez mientras se calienta la campaña, que arranca oficialmente el 1 de julio, podría enfriar la pasión de muchos partidarios que quieren ver a su líder al frente de la batalla.

Con la enfermedad de Chávez en boca de los venezolanos, no hay forma de que el tema pase desapercibido, pero su efecto sobre la intención de voto no está claro.

«Es evidente que el problema de la enfermedad lo ha disminuido bastante», sostuvo el analista José Vicente Carrasquero, aunque agregó que el propio presidente será el eje de la campaña y si delega en otro candidato «será una figura que hará permanentemente referencia a Chávez».

Pero la ausencia de Chávez ha perjudicado incluso a la recolección de fondos para su campaña.

El programa «un día de sueldo para la revolución» alcanzó apenas 2,2 millones de bolívares (unos 512.000 dólares al cambio oficial) a diez días de su cierre, frente al año anterior, cuando se sumaron 7 millones de bolívares.

Pero la cifra es simbólica frente a las campañas multimillonarias que han caracterizado al PSUV.

Una fuente gubernamental afirmó que la actividad de Chávez aumentará conforme avance la campaña y que «lo bueno está por venir».

Agencia Reuters

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