10 de octubre 2011 - 00:00

Municipios, dominios sin veda para las internas entre los K

Francisco «Barba» Gutiérrez, Florencio Randazzo, Pablo Bruera, José María Díaz Bancalari
Francisco «Barba» Gutiérrez, Florencio Randazzo, Pablo Bruera, José María Díaz Bancalari
La cláusula presidencial, tan invisible como rigurosa, impide la visibilidad de los enfrentamientos entre ministros y figuras del universo K, prohibición que rige, al menos, en el plano superior, en territorio propio. Es decir: Casa Rosada y sus adyacencias.

Existen, claro, disputas sordas y no tanto, pero el protocolo de Olivos obliga a silenciarlas, so pena de aislamientos o castigos. Sin embargo, esa veda no está vigente en otras latitudes: la más accesible es la que encarnan los municipios bonaerenses.

Y allí se manifiesta, abiertamente, lo que se calla, se oculta o se niega fieramente, en otros ámbitos. Lo cierto es que ministros, gobernadores, funcionarios y legisladores pulsean sin velos por el control, directo o a través de aliados, de distritos.

Un caso, testigo, se registró la semana pasada. Corrió una versión que atribuyó a Ismael Passaglia, candidato colector K en San Nicolás, repartir su boleta cortada junto a la postulación presidencial de Hermes Binner, el postulante del Frente Amplio Progresista (FAP).

Rápidamente Passaglia denunció una operación y se reunió en Casa Rosada con Florencio Randazzo, luego de atribuir a su rival Gustavo Díaz Bancalari, sobrino y heredero del diputado José María Díaz Bancalari, el rumor para «perjudicarlo» ante los K.

Fue, en rigor, el episodio más visible de esa batalla que enfrenta, como primera capa, a Díaz Bancalari tío con Eduardo «Lalo» Di Rocco, viceministro del Interior, y como el diputado, histórico dirigente de San Nicolás. Es, de hecho, uno de los dueños antiguos que perduran.

A su vez, Díaz Bancalari tiene un vínculo de años con Aníbal Fernández, por lo que esa batalla de pago chico terminó estallando en el gabinete.

Passaglia corre, si se toman los datos de las primarias del 14 de agosto, con ventajas porque superó por varios puntos a Díaz Bancalari sobrino. Es, en el interior bonaerense, uno de los distritos donde se centrarán las miradas la noche del 23 de octubre.

Hay más. En San Martín, Daniel Ivoskus tiene algún tipo de respaldo de Daniel Scioli mientras que Gabriel Ivoskus, el candidato peronista pero con lista colectora, encuentra respaldo en algunos sectores del PJ, algunos pro K y otros no tanto.

Ahí también hay mucho en juego, en particular porque Ivoskus es una de las expresiones no peronistas que perduran en el conurbano y enfrente, con el envión del panperonismo, se para Katopodis.

También hay duelo inter-K en Quilmes. Allí, el intendente Francisco «Barba» Gutiérrez, de acceso a algunos despachos de Casa Rosada, se enfrenta a un candidato patrocinado por el jefe de Gabinete. Se trata de Daniel Gurzi, exdiputado provincial que compite con un sello K. Gutiérrez ganó en agosto.

En Morón, tierra de Martín Sabbatella, también hay chispazos: Lucas Ghi es el postulante de Nuevo Encuentro que va colgado de la boleta de Cristina mientras que enfrente a Martín Marinucci, protegido de Juan Zabaleta, operador top de Amado Boudou.

El ministro y candidato a vice estuvo de hecho, visitó el distrito durante la campaña del candidato. Sabbatella, en tanto, tiene un enlace en la Casa Rosada: Carlos Zannini. Una especie de protector, de santo de la transversalidad, que lo asiste.

Ghi rozó los 40 puntos en agosto, muy separado de Marinucci.

La Plata es otra zona de batalla. Pablo Bruera, que construyó una buena relación con Scioli luego de meses de fricción, tiene adelante a un desafiante con soporte K: Guido Carlotto. Allí se expresa una batalla que puede ser frecuente en el futuro: el enlace entre Scioli y Bruera, contra el respaldo que Gabriel Mariotto le ha dado a Carlotto hijo.

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