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Murió Grondona, fin de una era en el fútbol argentino
Julio Grondona y su gran amiga: la pelota. En 1979 había llegado a la presidencia de la AFA, donde estuvo al frente durante 35 años, hasta ayer, cuando falleció por una insuficiencia cardíaca. Julio Grondona y Diego Maradona atravesaron etapas en las que tuvieron buena relación y, en otras, encontronazos.
Grondona fue un dirigente polémico por su estilo directo y confrontativo. Astuto como pocos, siempre supo cómo relacionarse con el poder político y deportivo. Si uno viaja por su extensa vida de 82 capítulos se podrá comprobar su habilidad y capacidad para llegar de su Sarandí natal a Zúrich, desde fundador de Arsenal de Sarandí hasta presidente de Independiente, de la AFA y vicepresidente de la FIFA.
Grondona nació el 18 de septiembre de 1931 y terminó el secundario a los 16 años en el Colegio Salvador, un establecimiento educativo privado de la congregación jesuita.
Empezó a jugar al fútbol en los potreros de Sarandí y llegó hasta la 5ta. división de River. Luego pasó por la 4ta. de Defensores de Belgrano y fue ahí cuando, por agredir a un árbitro en un partido contra Colegiales, fue expulsado y lo suspenden por ocho partidos. Cuando estaba por cumplir los 18 años, dejó de jugar oficialmente.
"Evidentemente lo mío era otra cosa", dijo Grondona en una entrevista con la revista El Gráfico en 2006.
Estudiaba ingeniería en la Universidad de La Plata, pero cuando cursaba tercer año, en 1951, tuvo que abandonar la carrera para hacerse cargo de la ferretería Lombardi & Grondona debido a que su padre, Enrique, quedó postrado como consecuencia de una parálisis.
Su historia de directivo de fútbol comenzó en 1957 como fundador del club Arsenal de Sarandí. Su primera alegría llegó en 1962, en cancha de River, cuando Arsenal superó a Estudiantes de Buenos Aires y ganó el campeonato de Tercera de Ascenso de la AFA, ascendiendo a Primera C. Cuando el club alcanzó la categoría de profesional en 1965, su colaboración con la Asociación del Fútbol Argentino fue aún más intensa.
Sin embargo, la carrera dirigencial de Grondona siguió en ascenso, ya que en 1964 se hizo cargo del sector profesional de Independiente en la Subcomisión de Fútbol Profesional. En ese año, el club conquistó la Copa Libertadores. Su capacidad lo llevó a su crecimiento en el club de Avellaneda, donde el 11 de julio de 1976 asumió la presidencia del club y ejerció las funciones de tesorero de la AFA.
Poco antes que la Argentina organizara el Mundial de 1978 fue nombrado miembro de la comisión de selección del equipo nacional y el 6 de abril de 1979, fue elegido en forma unánime como titular del Comité Ejecutivo de la AFA.
"A mí me eligieron los clubes, no el almirante (Alberto) Lacoste", se defendió de quienes lo señalaban como un instrumento del gobierno militar que por entonces encabezaba Jorge Rafael Videla. El 16 de abril de 1979 comenzó el mandato que le otorgaron por unanimidad 35 asambleístas, renovado sucesivamente mediante ocho reelecciones.
Fue reelecto en ocho oportunidades y llevaba 35 años como presidente de la AFA. Las dos únicas veces que tuvo oposición fueron en 1991 y 2011. En el '91le ganó la elección al exárbitro Teodoro Nitti por 39 votos a 1. En 2011 la elección terminó en escándalo cuando el empresario Daniel Vila se autoproclamó nuevo presidente en la puerta de la AFA porque no lo dejaron entrar, ya que no era asambleista, mientras que el resto del mundo del fútbol (la asamblea ordinaria de AFA) ratificaban a Grondona.
Por esta causa siempre se criticó el "aspecto democrático" de la AFA, dada las sucesiones consecutivas en la AFA.
En su momento, se vanagloriaba con su célebre frase comparativa: "Llevo tanto tiempo al frente de la AFA como el Papa en la Iglesia". El parangón tenía cierta verosimilitud, ya que en ese entonces, el Papa Juan Pablo II había sido elegido por los cardenales en 1978, un año antes de que él asumiera en la institución de la calle Viamonte 1366.
Grondona ingresó al Comité Ejecutivo de la FIFA en 1988, después que la selección Argentina ganara el Mundial con Diego Maradona como símbolo, siempre dijo: "Yo estoy en FIFA por Maradona, como triunfé en Independiente por Bochini". Desde ese momento comenzó a escalar en el organismo hasta convertirse en vicepresidente senior y en un vital negociador dentro de su estructura del fútbol mundial. Además fue miembro de ocho Comisiones y presidente de tres de ellas, entre las que se destacan la de Finanzas y el Consejo de Mercadotecnia y Televisión. Y obviamente fue representante del Fútbol Sudamericano ante la FIFA desde 1988.
Hombre de confianza del titular de la FIFA Joseph Blatter, compartió reuniones con Michel Platini, Franz Beckenbauer y con decenas de dirigentes de todo el mundo, y sin embargo solo manejaba el idioma español.
A Grondona, esa limitación idiomática jamás le preocupó. "Hablo sólo español, cierto, pero tengo una ventaja sobre el resto de los políglotas: hablo muy bien el idioma del fútbol. Y ese idioma, no todos lo saben hablar". Claro como siempre, hábil como siempre.
Durante sus 35 años de gestión logró un campeonato Mundial (México '86), dos subcampeonatos Italia '90 y Brasil 2014), seis títulos juveniles y dos medallas de oro de los juegos olímpicos y una de plata.
En categorías juveniles su mayor acierto fue la seguidilla de técnicos José Pekerman y Hugo Tocalli, que obtuvieron los campeonatos mundiales de Qatar 1995, Malasia 1997, Argentina 2001, Holanda 2005 y Canadá 2007.
Además, la Selección conquistó dos medallas doradas consecutivas en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y Beijing 2008 y, anteriormente, había obtenido la plateada en Atlanta 1996.
En cuanto a campeonatos sudamericanos, desde la llegada de Grondona a la AFA se obtuvieron dos Copa América (Chile 1991 y Ecuador 1993) y dos subcampeonatos (2004 y 2007).
Otro de los puntos por los cuales Grondona siempre exhibió su orgullo fue con la construcción del predio que la AFA posee en Ezeiza.
El 2012 fue el año más duro de su historia: perdió a su hermano Héctor (quien lo acompañó en su aventura de fundar Arsenal) y a su esposa Nelly (compañera incondicional durante los últimos 64 años y su primer hincha).
Además, un grave cuadro de salud lo tuvo al propio Grondona borde de la muerte, después de soportar una muy riesgosa intervención quirúrgica. Si hasta se dijo que en Brasil no lo veían bien y lo llevaron a realizarse un chequeo.
El martes pór la noche, le comunicó al Comité Ejetucivo de la AFA que Alejandro Sabella no iba a seguir como entrenador de la selección nacional, tal vez su ultima batalla como dirigente que terminó en derrota.
A la salida de la AFA, ya había dejado su última directiva a unos de sus dirigentes más cercanos: ponerse en contacto con Gerardo Martino para que le concreten una reunión y ofrecerle el cargo de técnico de la selcción. Le lo notaba cansado, abatido y en la madrugada su corazón le jugó una mala pasada...
Una de sus frases preferida era: "La AFA es mi vida y no la cambio por nada". Sin embargo, en una entrevista que le efectuaron en 2012 había asegurado que: "Si hay algo que siempre respeté es la biología. Es una ciencia exacta. Calculá: tengo 81, más tres 84, debería ser anormal para pretender seguir con esa edad una tarea como ésta. Tengo ganas de irme sin haberme muerto... Pero la AFA era su vida y dio su vida por la AFA.


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