14 de enero 2013 - 00:00

Murió joven que esperaba un trasplante bipulmonar

Marisol Oviedo, la cordobesa que sufría fibrosis quística e iba a cumplir 20 años el próximo jueves, falleció en la mañana de ayer en la Fundación Favaloro, donde esperaba un trasplante bipulmonar como el que ya había recibido su hermana melliza, Maribel.

El deceso se produjo a las 6 de ayer por un agravamiento de su estado de salud, según lo confirmó su papá, Ernesto Oviedo, en la puerta de ese centro de salud porteño. Me vine de Córdoba con tanta esperanza, porque nosotros estábamos al tanto de todos los trasplantes que se hacían. Ella estaba en emergencia nacional, pero al estar intubada y eso, los órganos se van deteriorando y no lo resistió el corazón, dijo Oviedo a los periodistas.

Los restos de Marisol fueron velados desde las 21 de ayer en la sede del Club Talleres de Córdoba, que publicó un tuit en su homenaje. El Club Atlético Talleres le brinda nuestro acompañamiento a la familia Oviedo. Esta ma-ñana (por ayer) falleció nuestra querida Marisol. ¡Fuerza familia!, puede leerse en @ CATalleresdecba.

Marisol estaba internada en la terapia intensiva de la Fundación Favaloro desde el 12 de diciembre pasado y, debido a la gravedad de su estado, el Instituto Nacional Centro Único Coordinador de Ablaciones e Implantes (Incucai) la había incorporado a la lista de emergencia nacional para ser trasplantada.

Después de lo que pasó con Micaela y con Omarcito, ésta no me la esperaba, agregó el papá, que por la misma enfermedad ya había perdido otros dos hijos, el mayor a los cinco meses y la menor cuando tenía ocho años.

Por su parte, la melliza sobreviviente, Maribel Oviedo, también comunicó la noticia en su página de Facebook, donde decenas de personas le dejaron sus condolencias: Mi flaca matadora se fue con los angelitos y con Dios, escribió.

Maribel y Marisol viajaron en enero pasado a Brasil para que ambas recibieran un trasplante bipulmonar de donantes vivos; Maribel recibió un doble trasplante de pulmón en el hospital Casa de la Misericordia, de Porto Alegre, con sus dos padres como donantes vivos. En su caso, la intervención resultó un éxito y hoy en día sus pulmones ya están regenerados, lo que le permite realizar una vida normal. Pero Marisol no pudo ser trasplantada entonces porque las pruebas previas dieron que los donantes -un tío y un primo - no eran compatibles con ella.