- ámbito
- Edición Impresa
Murió Masur, eximia batuta
Kurt Masur integró el reducido florilegio de los directores de orquesta más destacados de la segunda mitad del siglo XX.
Nacido en Silesia (entonces parte de Alemania, hoy Polonia) el 17 de julio de 1927, Masur dirigió algunas de las más grandes orquestas del mundo, tras una carrera que desarrolló -tanto musical como políticamente- en los confines de la comunista Alemania Oriental y centrada en el canon clásico. Además de dirigir la Filarmónica de Nueva York, fue director musical de la Orquesta Nacional de Francia (ONF) y director principal de la Orquesta Filarmónica de Londres. Pero Masur ganó prestigio al pulir la Filarmónica de Nueva York y elevar su perfil con 17 giras mundiales, incluyendo un viaje a China, ahora un país clave para las actividades internacionales de la orquesta. "Los años de Masur en la Filarmónica de Nueva York representan una de sus épocas doradas, en la cual el quehacer musical estuvo infundido de compromiso y devoción, con la creencia en el poder de la música para unir a la humanidad", dijo el actual director musical, Alan Gilbert, en un comunicado. "Las dimensiones ética y moral que trajo a su dirección aún son palpables en las interpretaciones de los músicos", añadió.
Masur fue aclamado después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 por dirigir con maestría a la Filarmónica en "Un réquiem alemán", de Brahms, durante el funeral de las víctimas, que fue televisado a nivel nacional. También recibió elogios por su sentido del momento histórico en 1989, inmediatamente antes de la caída del Muro de Berlín. Entonces conductor de la Orquesta Gewandhaus de Leipzig y leal a la Alemania oriental, Masur encabezó un concierto transmitido por la radio en octubre de ese año llamando a los manifestantes a la calma. Las tropas no abrieron fuego y Masur pudo continuar la presentación, ayudando a mantener la calma y un tono no violento en la reunificación de Alemania.
"Hemos perdido a un gran director y a un hombre extraordinario", dijo el presidente alemán Joachim Gauck en un comunicado. El estricto estilo de Masur, sin embargo, no siempre le granjeó amigos entre los músicos y el personal administrativo. Un tiempo después de su retiro de la Filarmónica de Nueva York reveló que su decisión no fue voluntaria. Masur era un apasionado de las composiciones de Bach, Mendelssohn, Brahms y Beethoven.


Dejá tu comentario