Edgardo Cozarinsky "Nuevo museo del chisme" (Bs.As., La Bestia Equilátera, 2013, 157 págs.)
El chisme, ese subgénero de la literatura oral, simiente de mucha literatura, hoy tiene su culto narrativo en mensajes de texto, microbloggings de twitter, revistas especializadas y los best sellers de Jorge Rial y Luis Ventura, entre otros. Hace cuarenta años Edgardo Cozarinsky emprendió la vindicación de "esa cosa universalmente difamada, que en ninguna parte hallaría defensor", según Proust, con el ensayo admirable "Sobre algo indefendible" con el que ganó un premio literario del diario La Nación, que tuvo "el honor de compartir con José Bianco". En pocas páginas, de deslumbrante inteligencia y amplia solvencia erudita, hace un recorrido que va señalando las relaciones entre el chisme y el relato histórico, su etimología que tiene sus raíces en un arte típico de las mujeres, su esencia de relato transmitido para interesar. Sostiene Cozarinsky que "el relato del chisme es un relato puesto en escena", acaso por eso es fácil encontrarlos en las comedias de Aristófanes y en tragedias y comedias de Shakespeare y Ben Johnson.
El ensayista comienza con una cita irónica donde el clérigo Jacques Bossuet donde cuestiona a las novelas "esas ficciones peligrosas", y una deliciosa frase de Borges: "cierta vez, una niña argentina proclamó que aborrecía los chismes y que prefería el estudio de Marcel Proust; alguien le hizo notar que las novelas de Marcel Proust eran chismes, o sea (aclaro yo, tardíamente) noticias particulares humanas". Cozarinsky partirá de quienes "derivaron del chisme el impulso inicial para urdir sus complejos edificios narrativos", Marcel Proust y Henry James, y de uso singular que hizo Jorge Luis Borges (un gran chismoso según el "Borges" de Bioy Casares) de esa forma de relato y que tiene una clara relación con la luminosa frase del autor de "En busca del tiempo perdido" donde dice que el chisme "impide que la atención se adormezca sobre la visión falsa que se tiene de lo que se cree que son las cosas y que sólo son su apariencia". El sexto capítulo del ensayo de Cozarinsky es una extraordinaria interpretación de los alcances de la obra del autor de "El aleph".
La segunda etapa de la obra ofrece, el "Museo del chisme", una divertida y gozosa antología de 69 ejemplos de chismes, a los que ha agregado 25 nuevas anécdotas que son "De las reservas del museo". Imperdibles chismes, chistes, cuentos brevísimos que involucran a intelectuales de diverso pelaje, políticos, prostitutas, cineastas, pintores, entre otros de una variada jungla.
Edgardo Cozarinsky es un destacado escritor, periodista, dramaturgo y cineasta que durante muchos años residió en Francia. Como cuentista ha publicado "Vudu urbano", "La novia de Odessa", "Tres fronteras", "Burundanga!", como novelista "El rufián eslavo", "Lejos de dónde", "La tercera mañana" y "Dinero para fantasmas", además de crónicas y ensayos. Lleva realizadas 16 películas, entre ellas, "La guerra de un hombre solo", "Fantasmas de Tanger", "Le violon de Rothschild" y "Nocturnos 2011".
| M.S. |



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