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Mutis fue otra gran pluma colombiana
Álvaro Mutis, fallecido el domingo por la noche a los 90 años, fue el autor de una obra tardía pero brillante. Gabriel García Márquez fue uno de sus mejores amigos y compañeros de tertulias.
Con su familia, Mutis llegó a Europa a los dos años de edad. Pero su padre murió repentinamente en Bruselas siete años más tarde, lo que lo obligó a regresar con su madre y su hermano Leopoldo a Colombia, país al que regularmente visitaba en vacaciones. "Su fascinación por el mar, los barcos y el viaje tiene origen en esos desplazamientos de Europa a Colombia, realizados en pequeños barcos, mitad de carga y mitad de pasajeros", dijo ayer la editora Carmen Ballcels. A su vuelta a Colombia, se instalaron en la finca familiar de Coello, en la región cafetera de Tolima, de donde era originaria su madre.
"Todo lo que he escrito está destinado a celebrar, a perpetuar ese rincón de la tierra caliente del que emana la sustancia misma de mis sueños, mis nostalgias, mis terrores y mis dichas. No hay una sola línea de mi obra que no esté referida, en forma secreta o explícita, al mundo sin límites que es para mí ese rincón de la región de Tolima, en Colombia", escribió Álvaro Mutis.
En Colombia, el escritor, amante de Herman Melville, Charles Dickens, Joseph Conrad, Alexander Pushkin y Antoine de Saint Exupéry, entre otros, perteneció a varios círculos literarios, aunque ejerció diversidad de oficios. Casado a los 18 años con Mireya Durán, con la que tuvo tres hijos, trabajó en el diario "El Espectador", periódico del cual también fue colaborador Gabriel García Márquez, la radioemisora Nuevo Mundo, así como la petrolera Esso, de la que fue jefe de relaciones públicas.
Justamente cuando trabajaba para Esso, en 1954, Mutis fue acusado de malversación de fondos. Aunque el escritor decidió enfrentar el juicio, la familia lo convenció de irse a México, donde se instaló dos años más tarde. Para entonces, ya se había casado con María Luz Montané, con quien tuvo una hija (más tarde, viviendo en México, en 1966 Mutis se casó por tercera vez, con Carmen Miracle Feliú).
Por una orden de captura internacional, Mutis fue detenido en México, y pasó más de un año en la cárcel de Lecumberri. De esa experiencia surgió su libro "Diario de Lecumberri". Además de su gran amistad con García Márquez, Mutis también trabó lazos firmes en México con Luis Buñuel, Octavio Paz y Carlos Fuentes. Otro amigo suyo, el escritor chileno Jorge Edwards, recordó ayer en declaraciones en París cómo Mutis le servía de "intermediario" con Gabriel García Márquez. "García Márquez estaba en desacuerdo con mi libro sobre Cuba ("Persona non grata"), y él hacía de intermediario, me arreglaba las situaciones. 'Hablé con 'Gabito'', decía, y nos juntaba. Eran situaciones muy cómicas, muy humorísticas", recordó.
Entre la obra poética de Mutis destacan "Los elementos del desastre" (1953), donde aparece por primera vez Maqroll el gaviero, el personaje que nunca abandonó, y "Memoria de los hospitales de ultramar" (1959). Como novelista publicó "La mansión de Araucaíma" (1973), "Ilona llega con la lluvia" (1988) y "La última escala del Tramp Steamer" (1990), obra que le mereció el Premio Xavier Villaurrutia, que desde 1955 se otorga a las letras mexicanas, así como a la producción literaria de escritores latinoamericanos transterrados. Fue también reconocido con los premios Príncipe de Asturias de las Letras (1997) y el Cervantes (2001). Mutis tuvo su etapa más prolífica en las décadas de 1980 y 1990, cuando publicó su saga de Maqroll. Uno de los oficios menos difundidos de su vida, aunque inmediatamente reconocido por cualquier espectador de series de televisión, fue el de actor de doblaje en Hollywood. Por caso, la voz en español del relator de "Los intocables", la serie con el personaje de Elliot Ness, es justamente la de Mutis.
Los Reyes de España y los Príncipes de Asturias remitieron telegramas de condolencia a la familia Mutis, en los que expresan su pesar .También el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, se declaró apenado: en una nota divulgada por el ministerio de la Presidencia, dijo que "la obra de Álvaro Mutis, rica en ideas, en emociones y personajes únicos, confirma la vocación americana de nuestra cultura y alienta el proyecto integrador y diverso de la creación en español".
Sentía una "pasión enfermiza por la literatura" además de una enorme devoción por "los viajes y la conversación", declaró ayer el autor colombiano Santiago Gamboa. "Una vida como la de él, que muere a los 90 años, es una vida concluida, lograda y exitosa. Era un tipo de escritor que ya es muy difícil que exista, un hombre de mundo pero nada frívolo, que estaba fascinado por el mar", concluyó Gamboa.


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