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Narcoavión: insiste Puricelli en culpar a civiles de ANAC
El Challenger 604 sigue en el centro de la guerra entre civiles y militares por la responsabilidad en el control de la pista de la base aérea de Morón, donde se habría cargado la cocaína.
«A nadie le puede caber la duda de que la Fuerza Aérea no está involucrada en este hecho, ni rozada. Está tocada por la triste circunstancia de que estos personajes indudablemente tuvieron una vinculación con la Fuerza Aérea a partir de la situación de que su padre fue jefe del Estado Mayor en la década del 90», dijo Puricelli en alusión a los hermanos Eduardo y Gustavo Juliá, dos de los detenidos e hijos del fallecido brigadier José Juliá.
En tanto, seis oficiales de la Fuerza Aérea comenzarán a declarar hoy como testigos ante el juez en lo Penal Económico Alejandro Catania, quien investiga las derivaciones locales del caso que estalló en España. Un alto oficial de esa fuerza, el comodoro Jorge Ayerdi, fue el primero en declarar este lunes y una vez que finalizó ese trámite fue relevado de su cargo como jefe de la base aérea de Morón, donde se sospecha que fueron cargados los 944 kilogramos de cocaína descubiertos en Barcelona.
Puricelli alimentó ayer la interna entre la Fuerza Aérea y la ANAC, que comparten el control de la base de Morón, donde los indicios más firmes señalan que fue cargada la droga. «Para nosotros no es menor que un avión que haya estado en el aeródromo de Morón, que es responsabilidad de la Administración Nacional de Aviación Civil», advirtió.
Si bien volvió a defender a la aeronáutica, la posición expresada ayer por el ministro no fue exactamente la misma que a comienzos de esta semana, cuando desvinculó por completo a efectivos de esa fuerza. Lo dijo en esa ocasión en sintonía con las declaraciones del ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien aseguró que las sospechas más firmes indicaban que la droga no había sido cargada en la Argentina, sino en una escala en Cabo Verde, en la costa africana. Pero esta misma semana la posición oficial varió en boca de la ministra de Seguridad, Nilda Garré, quien dijo que, según los indicios, la cocaína había sido ocultada en la Argentina.
Desprecio
Ayer, el jefe de Defensa manifestó que había «gran bronca y desprecio» entre los efectivos de la aeronáutica por las derivaciones del caso y aseguró que el Gobierno será «irreductible para tomar todas las conductas hacia el interior de la fuerza» para esclarecer el hecho. En esa línea, advirtió que en su cartera serán «los más severos» con cualquier miembro de la Fuerza Aérea involucrado. Sobre el relevo de Ayerdi, el ministro argumentó que se decidió «para que cualquier investigación que se haga tenga la más absoluta objetividad».
En la causa que instruye Catania, ayer declararon como testigos siete empleados de la ANAC en Morón.
Pero la atención estará puesta en la presentación hoy de seis oficiales de la Fuerza Aérea, que también prestarán testimonio.
El primero en testificar será el vicecomodoro Jorge Tomasino, segundo de Ayerdi en la conducción del aeródromo. Los oficiales serán consultados por los mecanismos de control en Morón y su posible conocimiento de los movimientos de los Juliá y del tercer detenido en España, Matías Miret, en esa estación aérea. Luego seguirán otros doce oficiales de la fuerza que deberán atestiguar entre mañana y el lunes.


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