11 de julio 2012 - 00:00

Nau y Pereyra: tango con proyección mundial

La pareja de tango de la alemana Nicole Nau y el argentino Luis Pereyra es de la más interesantes que tiene el género.
La pareja de tango de la alemana Nicole Nau y el argentino Luis Pereyra es de la más interesantes que tiene el género.
«Tango puro argentino y más». Con N. Nau, L. Pereyra, D. Reynoso, M. Rubino. Parejas de baile: I. Fleitas-M. Córdoba y A. Ledesma-C. Morales Rodríguez. Dir. y coreografía: N. Nau y L. Pereyra. (Centro Cultural Borges, todos los domingos). 

El santiagueño Luis Pereyra, ex «Tango Argentino», y la alemana Nicole Nau forman desde hace tiempo una de las duplas coreográficas más interesantes que tiene la música argentina. Lejos de quedarse esperando el llamado del teléfono, mantienen un antiguo y saludable espíritu de trabajo, y así producen y arman sus propios espectáculos, los hacen ver y escuchar en Buenos Aires y concluyen cada año con una gira extensa y laboriosa por muchas ciudades europeas, con base en Düsseldorf, pero con ramificaciones a Holanda, Austria, Bélgica y otros países. Pero hay otro aspecto que los hace diferentes de otros: en ellos, lo folklórico convive con el tango de manera natural, como si fueran la misma cosa.

Esta nueva propuesta -que permanecerá durante julio en el Borges y partirá luego para la habitual tournée europea- tiene varios puntales. En lo formal, «Tango puro argentino y más» es una clásica revista en el que se alternan los cuadros bailados -la gran mayoría- en dúos o en grupo, con los cantados y los puramente instrumentales. Pero ahí termina lo convencional, porque el cantor Diego Reynoso, que es potente, varonil y arrabalero en sus intervenciones tangueras, puede atreverse también con temas folkóricos, o a tocar el bombo, la caja, el bandoneón, el violín y la guitarra, y hasta a ser parte, zapateando, del cuadro de malambo.

También los bailarines pasan con comodidad de la música rioplatense a las zambas y las chacareras, y la sensualidad de Ivana Fleitas sobresale especialmente en su interpretación, con Mauricio Córdoba, de «Lo que vendrá» de Astor Piazzolla. Sin ser un gran virtuoso del instrumento, Matías Rubino cumple de sobra con su papel de bandoneonista principal -aunque, como en todos, también se atreve con alguna percusión- y tiene su momento solista destacado con «Los mareados» de Cobián y Cadícamo.

De todos modos, está claro que el papel protagónico le cabe a la pareja de Nau y Pereyra. Tienen unos cuantos cuadros en solo, tanto en el tango como en el folklore. El hombre del dúo hace un despliegue físico y escénico tremendo con sus mudanzas de malambo -juego de boleadoras incluido-. Y alcanzan picos muy altos en la coreografía y el vestuario para la «Vidala para mi sombra» y en su excelente versión de «La mariposa» de Osvaldo Pugliese.

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