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Negocian radicales decidir el sábado la fórmula presidencial
• SE PROPONDRÁ A LA CONVENCIÓN NACIONAL DECLARACIÓN PARA NO COMPLICAR ACUERDO CON EL PRO.
• PROVINCIAS EN LA MIRA.
Ernesto Sanz, Julio Cobos y Gerardo Morales
Una puja que desembarcó esta semana divide tanto como la decisión que debe tomar la convención sobre alianzas: la nominación inmediata de la o las fórmulas para la presidencia que el partido llevará a la PASO.
El jujeño Gerardo Morales apura esa estrategia y Julio Cobos se subió a lo mismo.
La pelea entonces estalló en el armado de la orden del día de la Convención que maneja Lilia Puig de Stubrin. Sanz quiere que en primer término se debata la autorización para avanzar en conversaciones para un acuerdo con el PRO y la Coalición Cívica, nominalmente se habla de "ampliación" de FAUnen, aunque ese grupo ya no exista. Si, como se presume, logra imponer el número para que la Convención autorice al Comité Nacional, la discusión sobre la fórmula presidencial que quiere imponer Cobos al recinto de la convención pasará casi al terreno de lo abstracto.
Esa discusión tuvo su momento agrio el domingo 1 de marzo. Tras el mensaje de Cristina de Kirchner se había organizado una mesa de radicales que, en medio de un ambiente tenso, se fue diluyendo. Quedaron solos en la discusión Sanz y Morales y hubo cruces como en otras épocas no se habían registrado. Le explicaron allí a Sanz la intención de apurar una fórmula presidencial en la Convención Nacional, en lugar de esperar a la maduración de un acuerdo tras la autorización de ese cuerpo. No hubo coincidencias y el clima entre los radicales se enrareció aún mas.
Con esa espuma por encima de los debates, queda por debajo la definición de temas centrales:
•Salvo los grupos mas beligerantes, como el del correntino Nito Artaza, se reconoce ya en el partido que Sanz cuenta con los votos para lograr la mayoría de los 337 convencionales para que que la Convención apruebe avanzar con un acuerdo con el PRO y la Coalición Cívica. Hay diferencias, que por ahora no modifican el resultado. De todas formas, en el Comité Nacional no se festeja aún.
La declaración que se prepara para Convención será de tono conciliatorio y sin avanzar en puntos que puedan provocar un quiebre con el macrismo. Según se define, una declaración de tono radical pero que cualquier PRO firmaría sin complejos.
Técnicamente esa declaración autorizará al Comité Nacional, al que se sumarán los jefes de los bloques de Diputados y al Senado, a avanzar en una negociación para sumar al acuerdo con UNEN una alianza en la PASO con el PRO y la Coalición Cívica.
•La posición de Morales, frente a ese acuerdo, es impulsar una PASO ampliada con Macri y Sergio Massa junto a un acuerdo parlamentario de gobernabilidad que le permita al nuevo presidente contar con 130 diputados que eviten el bloqueo que el kirchnerismo intentará hacer, en el caso que quede como oposición.
En lugar de apoyar la definición de un acuerdo con el macrismo y la Coalición Cívica, Morales quiere que se constituya una comisión que negocie con el PRO y el Frente Renovador esa PASO general. El problema es que Macri no acepta esa idea. Con ese acuerdo general, intentarán bajar a cada provincia para negociar fórmulas y estrategias tanto con macristas como con massistas, según convenga. Es lo que vinieron haciendo Morales, José Cano o Luis Naidenoff en sus provincias junto a Massa.
•Hasta ahora no hay salida alternativa a la pelea central. Está claro que el radicalismo, si va a una PASO con el PRO y la Coalición Cívica, deberá llevar una fórmula presidencial. Pero para llegar a esa posición debería hacer una interna partidaria previa, que la Ley de las PASO no prohíbe ni obliga. Pero los radicales no tienen tiempo de armar una interna para definir si Cobos o Sanz será el candidato a presidente que irá a competir en la PASO con el PRO y la Coalición Cívica, en caso de que gané el sábado esa opción. De ahí que en la pelea de esta semana la definición o no de la fórmula presidencial en la Convención haya pasado al centro de la escena. Se explica, entonces, que Sanz apure primero el debate por el acuerdo con Macri.
• Hay otro punto que estará sobre la mesa de argumentos el sábado: el dilema de los bloques. En la última elección el radicalismo logró unos 25 diputados nacionales. Gracias a ese número mantuvo una bancada de 40 que le permitió subsistir en el Congreso estos dos años y retener los cargos que corresponden a la oposición. En la elección de este año la UCR pondrá en juego sólo 14 bancas. Con una buena elección, entonces, puede multiplicar la presencia, pero para hacerlo será clave la negociación provincia por provincia en el armado de listas.De hecho en la Convención habrá un punto en la agenda para analizar caso por caso el armado y listas en las provincias.

