Negocio en auge: furor por clases de tango tras Mundial

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• En algunas academias, la demanda creció un 50%.
• Muchos de los alumnos son turistas y pagan hasta u$s 100 la hora.

Mientras Guido y Florencia levantaban sus trofeos y festejaban emocionados ser los flamantes campeones del Festival y Mundial de Tango, las academias y los profesores que enseñan esta disciplina se frotaban las manos pensando en los beneficios obtenidos. Es que las dos semanas en que se disputó la competencia generaron un boom en el "mundo del 2x4". En algunos casos creció más del 50% la cantidad de alumnos con ganas de aprender a bailar tango, entre ellos el público más joven.

"En general tenemos clases de 30 alumnos y el martes, mismo día en que finalizó el Mundial, contamos con 50. Se sumó mucha gente con ganas de aprender y esa tendencia la vivimos en los últimos 15 días", explicó Deborah Behar, profesora en la escuela La Ventanita de Arrabal, en el barrio porteño de Almagro. Además agregó que con el paso de los días "creemos que esos números van a aumentar aún más".

El Mundial, en el que participaron 556 parejas de 32 países y hasta tuvieron lugar aquellas del mismo sexo, contó con 80.850 visitantes, un 15% más de los 70 mil que participaron el año pasado. Los apasionados por el tango dejaron más de u$s 50 mil millones en la Ciudad, y muchos fueron los que aprovecharon su estadía para tomar algunas clases o ver un show en las milongas porteñas.

En La Viruta, corazón del tango, si bien cuentan a diario con un gran movimiento de extranjeros que vienen a conocer más sobre la música argentina, aseguraron que el último fin de semana el caudal de visitantes aumentó. "Nuestros clientes son un 50% extranjeros y un 50% argentinos y en los últimos días vimos más movimiento de turistas. Es que sabemos que aquellos que vinieron a participar del Mundial de Tango visitaron el local", sostuvieron al ser consultados por Ámbito Financiero. Y quizás uno de los atractivos de este lugar es que sus dueños, Horacio Godoy y Cecilia Troncoso, fueron parte del prestigioso jurado que evaluó a las parejas en el certamen.

Los hoteles también se vieron favorecidos. Es el caso del hotel-boutique del tango Mariposita, que durante la última quincena estuvo con una ocupación del 100%. "Solemos tener mucha presencia de asiáticos, pero en esta oportunidad vinieron muchos sudamericanos, la mayoría proveniente de Brasil, Chile, Colombia y Venezuela", indicaron. El hotel, que también cuenta con una escuela, notó el incremento de alumnos. "Hay más gente, pero sabemos que con el correr de los días van a ser aún más", concluyeron.

Los precios para tomar clases de tango varían según la escuela y dependiendo el profesor. En muchos lugares, se manejan a la gorra y en otros las clases grupales tienen un precio de $ 25 por persona que puede llegar hasta los u$s 100, en aquellos más exclusivos. Estos últimos son los más buscados por los extranjeros, por eso las cifras suelen manejarse en moneda extranjera.

Agosto es considerado por los tangueros como "la temporada alta". Es que el Festival y Mundial de Tango organizado por el Gobierno de la Ciudad congrega a cada vez más gente tanto argentinos como extranjeros. Las milongas y los clubes de tango aprovechan esta fecha para organizar espectáculos especiales. La fecha coincide además con las vacaciones de verano del Hemisferio Norte, una oportunidad para que vengan al país los europeos.

El territorio porteño cuenta con 160 milongas, unas 12 academias de tango y más de 500 profesores que dan clases individuales y grupales. El público es homogéneo, pero se destacan aquellos más jóvenes. Por eso el tango ya dejó de ser sólo cosa de abuelos.

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