9 de diciembre 2013 - 00:00

“Negro” González: adiós a un baluarte del jazz

Además de contrabajista, Jorge “Negro” González contribuyó decisivamente a la difusión del jaz en el país desde su local “Jaz y Pop”, que fundó y que tuvo varias etapas en su existencia.
Además de contrabajista, Jorge “Negro” González contribuyó decisivamente a la difusión del jaz en el país desde su local “Jaz y Pop”, que fundó y que tuvo varias etapas en su existencia.
Jorge "Negro" González fue compañero de shows, de discos y de proyectos diversos con muchísimos de los nombres más importantes del jazz en Argentina, en una lista que incluiría a Fats Fernández, Pocho Lapouble, Horacio Larumbe, Néstor Astarita, Jorge Anders, Baby López Furst, Gustavo Bergalli, Santiago Giacobbe, Rodolfo Alchourrón, Sergio Mihanovich, Eduardo Casalla, Gato Barbieri, Chivo Borraro, Dino Saluzzi, Jorge Navarro, Alberto Favero y muchos más.

Pero también tocó con figuras extranjeras que llegaron a nuestro país, como Milt Jackson, Michel Legrand o Kenny Dorham. En 1955, fundó junto a Mauricio Percán (clarinete), Michel Barandis (piano) y Raúl Céspedes (batería), los Swing Timers, una formación que, con muchos cambios de integrantes por diferentes motivos, se mantuvo hasta el final; y le gustaba decir que era uno de los conjuntos musicales más antiguos del mundo.

Su estilo "caminado" en el contrabajo fue la base sencilla, eficiente, clásicamente jazzera, que todos buscaron en él. Y desde hace tiempo, tocaba con un instrumento, algo más pequeño que el convencional, construído por él mismo que convirtió en un objeto conocido de la noche musical porteña.

Pero además, el "Negro" -nadie lo llamaba por su nombre de pila-, desde su particular sentido del humor y con una vitalidad a prueba de todo, fue un gestor cultural desde el ámbito privado. En 1978, compartió con Astarita y Gustavo Alessio la apertura del primer local de Jazz & Pop en la calle Chacabuco 508. También abrió espacios para la música con corta vida, como La Oreja y El Fonógrafo. Y en 2008, finalmente pudo darse el gusto de reabrir Jazz & Pop en pleno centro porteño, en un sótano sobre la calle Paraná, que desde entonces viene ofreciendo programación diaria con el jazz como vedette absoluta.

González había nacido en Buenos Aires el 23 de febrero de 1935; y murió con 78 años el sábado en su departamento de Caballito, en una ciudad que fue siempre suya. Y estaba en plena actividad. No sólo sostenía su club de música, al que asistía prácticamente a diario, sino que era parte de varios proyectos, como el ya mencionado Swing Timers, el trío para las jam sessions dominicales que compartía con Quintino Cinalli y Álvaro Torres o el show con músicas de Duke Ellington que estaba haciendo bajo la dirección de Favero. Con el Negro González se va uno de los pioneros y parte de la historia del jazz en nuestro país; se va alguien que fue importante en tiempos en que no eran tantos ni era tan fácil hacerse un espacio.

R.S.