La Cámara Federal de Casación ratificó la realización de una "junta interdisciplinaria" en la causa que investiga la muerte del fiscal Alberto Nisman. La medida había sido cuestionada por la defensa del informático Diego Lagomarsino y ahora no quedan obstáculos para que en seis meses arroje sus primeras conclusiones, tras el dictamen de la mayoría de los peritos -a excepción de la querella- que concluyeron que no había indicios sobre la participación de una segunda persona en el hecho. La Sala IV del máximo tribunal penal rechazó una apelación contra lo dispuesto por el fiscal Eduardo Taiano y el juez Julián Ercolini. El técnico informático imputado por haberle suministrado el arma a Nisman había pedido la nulidad de la Junta dado que la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería Nacional Argentina, a cargo de su cumplimiento "excluye de la tarea a los peritos oficiales que participaron de los anteriores exámenes". El objetivo de la junta para llegar a una única conclusión, "clara y precisa, con certeza científica", debiéndose especificar cuál es la hipótesis causal de la muerte violenta", según fundamentó Taiano. La nueva Junta apunta a despejar esa discrepancia entre peritos, pero Lagomarsino la cuestionó porque se excluyó a los expertos que ya intervinieron y, porque "se omitió analizar la totalidad de las constancias de la causa", lo que puede condicionar el resultado. Casación, con la firma de Juan Carlos Gemignani, Mariano Borinsky y Gustavo Hornos, rechazó la nulidad porque consideró que "no se trata de una sentencia definitiva". Esto implica que el peritaje se realizará y luego recién podrá ser objetado por las partes, lo que habilitaría otra vez más un recorrido por distintas etapas procesales que podría demorar el caso y terminar en la Corte Suprema.
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