29 de septiembre 2015 - 00:00

“No sé si tuve éxito; yo me siento débil”, afirmó Francisco

El papa Francisco conversó ayer con los periodistas que lo acompañaron de regreso de Filadelfia a Roma a bordo de su avión. “El poder es una cosa pasajera: hoy está y mañana no está”, les dijo.
El papa Francisco conversó ayer con los periodistas que lo acompañaron de regreso de Filadelfia a Roma a bordo de su avión. “El poder es una cosa pasajera: hoy está y mañana no está”, les dijo.
 A bordo del avión papal - El papa Francisco, que ayer regresó del viaje más largo de su pontificado, a Cuba y Estados Unidos, insistió en la indisolubilidad del matrimonio, negó que la reciente reforma administrativa de las nulidades constituya un "divorcio católico" y comprendió a los funcionarios que se niegan a obedecer leyes como la del casamiento igualitario.

"Yo no sé si he tenido éxito o no (en la gira), pero yo tengo miedo de mí mismo. Porque me siento siempre débil, no sé, en el sentido de no tener el poder", reconoció el Pontífice en el viaje de Filadelfia a Roma.

"También el poder es una cosa pasajera: hoy está y mañana no está. Es importante si tú con el poder puedes hacer el bien. Y Jesús ha definido el poder: el verdadero poder es servir, hacer los servicios más humildes", agregó.

Jorge Mario Bergoglio añadió: "Y yo tengo todavía que avanzar en este camino del servicio, porque siento que no hago todo lo que debo hacer".

El último día de su estancia en Estados Unidos, la última etapa de un viaje que comenzó en Cuba, el Papa protagonizó una clara revelación sobre el asunto de los abusos sexuales contra menores por miembros de la Iglesia cuando dijo que incluso obispos los cometieron, lo que consideró "inquietante".

Ayer, en el vuelo de regreso a Roma, se refirió a las víctimas de esos delitos que no perdonan a quienes los cometieron. "Sí, los comprendo, rezo por ellos y no los juzgo. No juzgo a alguien que no puede perdonar. Rezo y le pido a Dios porque Dios es un campeón en buscar caminos de solución. Pido que lo arregle", afirmó el Papa.

Durante el viaje de vuelta desde Filadelfia, donde una multitud asistió a la misa con la que se clausuró el VIII Encuentro Mundial de las Familias, el pontífice argentino tocó otros asuntos de interés de la Iglesia que le planteó la prensa internacional durante algo menos de una hora. Entre ellos, su reciente reforma de los procesos de tramitación de las nulidades matrimoniales, de la que dijo que no equivale a introducir la figura de lo que algunos han denominado el "divorcio católico".

"Y se puede decir que aquellos que piensan en el 'divorcio católico' se equivocan porque este último documento (de reforma de los procesos) ha cerrado la puerta al divorcio que podía entrar por la vía administrativa", agregó el Papa sobre esa medida anunciada el pasado 8 de septiembre.

"El matrimonio es indisoluble cuando es sacramento, y esto la Iglesia no lo puede cambiar, es doctrina, es un sacramento indisoluble", insistió.

Preguntado por la situación creada en Europa por la llegada de miles de refugiados, estimó que "los muros no son la solución" y abogó por la vía del diálogo para superar la que consideró una crisis "nunca vista desde la Segunda Guerra Mundial".

El Papa defendió por otro lado la "objeción de conciencia" en relación con la defensa de la libertad religiosa por tratarse de un "derecho humano", dijo, que no se puede negar.

Agencias EFE y DPA

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