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“Nos piden que seamos ‘buenos ocupados’”
Entrevista al diputado palestino Fayez Saqqa
F.S.: ¿Atentados? Sí, los hubo, pero no eran atentados sino una defensa legítima del pueblo palestino en su lucha por la libertad. El artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas otorga el derecho a todos los pueblos que son agredidos y masacrados a defenderse con todos los medios a su alcance, y es deber de la comunidad internacional apoyarnos en la lucha para acabar con la ocupación. La Autoridad Nacional Palestina y la Organización para la Liberación de Palestina han acordado desde 1991 cesar la lucha armada a cambio de que el proceso de paz siga adelante hasta la liberación de nuestro territorio. Pero ésta no ha ocurrido y siguen pidiéndonos que nos mantengamos en calma, que seamos «buenos ocupados».
P.: Antes mencionó la apuesta fallida a la negociación. ¿Cree que eso beneficia a grupos como Hamás, que defienden una línea dura contra Israel?
F.S..: Sobre Hamás, creo que ganó las elecciones (legislativas) de 2006 no porque la gente haya estado convencida de su ideología sino como un desahogo, por despecho ante la falta de cumplimiento de la promesa que le habíamos hecho de construir un Estado soberano. Igual, la cuestión no es Hamás; Hamás es un producto de la ocupación.
P.: ¿Cómo sería posible salir de esta impasse y retomar las negociaciones?
F.S.: Llevamos negociando veinte años y la situación en lo que hace a las colonias y los territorios confiscados es hoy mucho peor. A lo largo de ese prolongado proceso Israel ha trabajado para perpetuar su ocupación en base a hechos consumados. «No podemos trasladar a estos colonos. ¿Dónde vamos a llevar esta colonia?», dicen. Nosotros no hemos puesto condiciones para volver a negociar. Estamos dispuestos a hacerlo esta misma noche. Sólo queremos que Israel diga que negociaremos sobre la base de la legalidad internacional, que reconozca las fronteras de 1967 y que ponga un límite de tiempo a esas negociaciones porque no podemos esperar otros veinte años.
P.: ¿Y ustedes en qué se han equivocado para llegar a este estado de cosas?
F.S.: Seguramente hemos tenido errores. Sobre todo en no haber descubierto hace muchos años que las negociaciones no tenían sentido, haber permitido que se prolongaran. Eso nos ha dañado, ha dañado la credibilidad de la Organización para la Liberación de Palestina y la de la Autoridad Nacional Palestina frente a nuestro pueblo.
P.: Usted se quejó de la actitud de la comunidad internacional, pero también hay países, como la Argentina y otros de América Latina, que han respaldado la independencia palestina.
F.S.: Nuestro pueblo agradece la solidaridad que expresaron la Argentina y esos otros países. Para nosotros fue un momento importante, emocionante, pero lo que han hecho es ajustarse a la legalidad internacional. Por eso no queremos que se queden allí sino que ese apoyo se traduzca en hechos, que estén con nosotros con firmeza en la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas para que Palestina pueda obtener su reconocimiento, aunque no vaya a ser completo, porque en el Consejo de Seguridad sabemos que el veto norteamericano hace que sea un caso perdido. Nos están presionando tanto que, para no morirnos de hambre, puede que digamos «está bien, no lo vamos a presentar ahora». Estamos atravesando una brutal crisis económica, posiblemente el mes que viene no podamos pagarles los salarios a nuestros empleados. Estamos en bancarrota, tenemos muchas deudas.
Enviado Especial a Israel


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