8 de mayo 2009 - 00:00

Nueva embajadora de EE.UU., casi un premio al país

El Gobierno de los Estados Unidos designó a una de las personalidades más importantes en derechos humanos de ese país como nueva embajadora de los Estados Unidos. Ayer, el embajador de ese país, Earl Anthony Wayne, formalizó ante la Cancillería el pedido de plácet para Vilma Socorro Martínez, una abogada que actuó bajo el Gobierno de Bill Clinton y está estrechamente ligada a la canciller de Barack Obama, Hillary Clinton.

El actual embajador tiene previsto dejar la Argentina en julio próximo para asumir, según se informó en Washington, tareas en la embajada de su país en Irak. Wayne ha trabajado antes en zonas de conflicto como diplomático del área económica-financiera del Departamento de Estado.

Derechos humanos

Vilma Martínez, de 65 años, es una estrella en su país en la defensa de los derechos humanos y actuó como litigante ante la Suprema Corte de Justicia en el caso que le dio rango legal a la llamada «acción afirmativa», un instituto que obliga a la igualdad de trato a ciudadanos de diversas razas. Esa actuación fue durante el Gobierno de Richard Nixon, y desde entonces se dedicó a trabajar en organizaciones civiles y también como abogada privada. En los últimos años ejerció su actividad profesional en la empresa Wal-Mart.

La elección de Martínez es una distinción que le hace la gestión de Obama a la Argentina, país cuyo Gobierno hace músculo cada tanto con gestos agresivos hacia Washington. Esos gestos de superficie, como acusar a la Justicia de «operaciones basura» por la investigación del valijero o agraviar al ex presidente George Bush en su última visita al país, han ido siempre de la mano de una búsqueda de la mejor relación en aquellos temas que le interesan a Washington.

El Gobierno de Estados Unidos ha destacado siempre la colaboración de los Gobiernos Kirchner en la lucha contra el terrorismo (i.e., no hablar de Irak ni de Guantánamo), el lavado de dinero (i.e., el apoyo en la pelea contra los paraísos fiscales), la participación en misiones de paz, el control de los excesos del chavismo, etcétera. De ahí que haya nominado como embajadora a una personalidad tan destacada.

Esta designación termina con versiones que circularon en la prensa -no en este diario- sobre que asumiría esa embajada el secretario de Asuntos Hemisféricos, Tom Shannon, quien tiene como destino alterno la embajada en Brasilia. Shannon fue anfitrión hace un mes del ex jefe de Gabinete Alberto Fernández en una gira por Washington y Nueva York, y se había convertido en uno de los fogoneros de la designación frustrada de Shannon. Ya está acostumbrado este Fernández a estas derrotas, con urnas o sin ellas.

Martínez no pertenece a la diplomacia. Nació en Texas, de familia mexicana, y con mucho esfuerzo logró convertirse en una destacada abogada.

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