2 de octubre 2014 - 00:00

Nuevo Código es ley, con polémica y sin oposición

El Frente para la Victoria aprobó el proyecto en poco más de siete horas de debate, luego de la retirada en masa de los bloques opositores que impugnaron su tratamiento. El quórum se alcanzó con lo justo: 131 legisladores.
El Frente para la Victoria aprobó el proyecto en poco más de siete horas de debate, luego de la retirada en masa de los bloques opositores que impugnaron su tratamiento. El quórum se alcanzó con lo justo: 131 legisladores.
La reforma y unificación de los códigos Civil y Comercial se convirtió ayer en ley en la Cámara de Diputados con 134 votos a favor en un recinto donde los diputados del Frente para la Victoria y sus aliados debatieron en soledad. Su entrada en vigencia y plena aplicación para la operatividad de los derechos y las obligaciones allí consagrados es, sin embargo, una incógnita. Los bloques opositores abandonaron la sesión especial a los gritos, disconformes con la sanción del proyecto que impugnan por no tener dictamen previo específico de la Cámara de Diputados y por el recambio legislativo que operó en diciembre de 2013.

Más allá de la polémica, los 2.671 artículos del nuevo Código Civil y Comercial que la Cámara de Diputados convirtió ayer en ley entrará en vigencia en 2016. El dato es relevante en términos de seguridad jurídica: cualquier candidato a presidente de la oposición, desde Mauricio Macri hasta Julio Cobos, pasando por Hermes Binner y Sergio Massa, incluido el trotskista Jorge Altamira, están dispuestos a vetar el proyecto antes de su entrada en vigencia. Este plexo normativo -ver cuadro aparte- regula aspectos determinantes de la vida de los 42 millones de argentinos, desde el comienzo de la existencia humana, el matrimonio, el divorcio, las modalidades de contratación y la constitución de sociedades, las sucesiones y hasta los derechos colectivos como el acceso al agua.

Más que apurado, el tratamiento que el Frente para la Victoria le imprimió a los códigos en Diputados fue intempestivo. El debate comenzó el 23 de febrero de 2011. Cristina de Kirchner firmó el Decreto Nº 191, que dispuso la creación de la Comisión para la Elaboración del Proyecto de Ley de Reforma, Actualización y Unificación de los códigos Civil y Comercial de la Nación. A partir de ese momento, el proyecto fue analizado en distintos foros y universidades hasta que a fines de noviembre de 2013 el Frente para la Victoria lo aprobó en el Senado con 39 votos a favor y, tal cual ocurrió ayer, sin la oposición en el recinto. La entronización del papa Francisco llevó al FpV a limar algunos artículos, como el alquiler de vientres y la vida embrionaria fuera del seno materno.

Desde entonces, el kirchnerismo durmió el debate en el Congreso. Pero luego del último almuerzo privado entre Bergoglio y la Presidente, el Poder Ejecutivo ordenó desde Roma convertirlo en ley en base al dictamen de una comisión bicameral de diputados y senadores. Pero la oposición de la Cámara baja reclamó ayer el tratamiento en una comisión específica de Diputados y cuestionó que los nuevos legisladores que asumieron en 2013 no hayan participado del debate iniciado por sus predecesores que ya terminaron el mandato.

A los gritos y entre empujones, los diputados de la UCR, el macrista PRO, el massismo, el Partido Socialista, la Coalición Izquierda y el Frente de Trabajadores Izquierda se retiraron ayer del debate del Código Civil y Comercial en Diputados, con el argumento de que "su tratamiento es ilegal". La sesión había empezado a las 12.10, cuando el oficialismo, con la ayuda de aliados del Frente Cívico de Santiago del Estero, Nuevo Encuentro y el Movimiento Popular Neuquino reunió 131 diputados -dos más del quórum reglamentario- y por espacio de dos horas se debatió en un clima tenso sobre la legalidad del proyecto.

El presidente de la Cámara, Julián Domínguez, debió intervenir para señalar que "este dictamen está válido" y rechazar que se podía realizar una votación para habilitar su tratamiento con los dos tercios como reclamaban a los gritos los opositores.

La presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Diana Conti, dijo que el proyecto "defiende y amplía derechos" y lamentó que la oposición se haya retirado del recinto, luego de "la tarea que realizaron en el marco de la comisión bicameral que recorrió todo el país y recibió más de mil ponencias". En su discurso, la legisladora dijo que éste será el código de "Cristina, de (Ricardo) Lorenzetti, de (Elena) Highton de Nolasco, de este Congreso y también de Julián Domínguez".

El massista Alberto Roberti también rechazó el tratamiento sin debate previo en las comisiones de Diputados. "La importancia de este proyecto, que regula aspectos fundamentales de la vida de los argentinos como el comienzo de la existencia humana, hasta el matrimonio, las modalidades de contratación y la constitución de sociedades, ameritaba un debate más profundo", reclamó el vicepresidente del bloque del Frente Renovador.

"Siempre compartimos el espíritu de reformar y modernizar un código que quedó desactualizado. Desde la UCR trabajamos duro durante dos años, recorrimos el país y presentamos un proyecto que contempla lo más acabado de un código vinculado a la igualdad de derechos, al régimen de adopción, a la responsabilidad del Estado, a las complejidades matrimoniales y a la constitucionalización del derecho privado pensando en los próximos 100 años", señaló el titular del bloque de la UCR, Mario Negri.

Domínguez también envió una nota a los presidentes de los bloques que se presentaron ante la Justicia para intentar frenar la sanción del Código Civil y Comercial, en la cual rechaza "en forma absoluta y terminante" los cuestionamientos "en tanto el trámite otorgado al proyecto en cuestión no ha violentado la Constitución nacional, ni el reglamento interno, ni la resolución aprobada por ambas cámaras que dispuso un tratamiento especial al proyecto".

La nota fue remitida a los diputados Mario Negri, Federico Pinedo, Victoria Donda Pérez, Néstor Pitrola, Carlos Brown, Juan Carlos Zabalza, Darío Giustozzi, Margarita Stolbizer, Martín Lousteau, Graciela Villata, Nicolás Del Caño, Claudio Lozano y Elisa Carrió.

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