25 de julio 2023 - 00:00

Nuevo dólar para importar: no prevén mayor impacto en el nivel de actividad

Los analistas ya estimaban una contracción en la economía para los próximos meses, producto del efecto de la sequía. Sin embargo, destacan que la aplicación del Impuesto PAIS a algunas importaciones no profundizará ese escenario.

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Luego de alcanzar un principio de acuerdo con el FMI, el Gobierno anunció una serie de medidas destinadas a fortalecer las reservas y paliar los efectos de la sequía. En ese escenario, dispuso la aplicación del Impuesto PAIS para la importación de distintos bienes y servicios. Más allá de que de esta manera se “encarecerán” algunas importaciones, analistas consultados señalaron que no necesariamente esta medida tendrá un mayor impacto en la actividad económica. Considerando, claro, que las distintas consultoras ya preveían un escenario de contracción para los próximos meses.

En ese sentido, Claudio Caprarulo, director en la consultora Analytica, señaló: “Por definición, encarecer las importaciones tiene como objetivo reducirlas y eso impacta en el nivel de actividad. Desde Analytica ya proyectábamos una caída en la economía para la segunda mitad del año, porque la falta de dólares no daba lugar a otro camino”. De todas formas, el economista resaltó: “Por la magnitud de las medidas anunciadas, no vemos un escenario más recesivo al proyectado”.

“Se está viendo un escenario de restricciones múltiples, sin las cuales no se puede entender una decisión de este tenor. Restricciones que tienen que ver con los acuerdos con el FMI y poder construir un sendero de transición para lo que resta de esta administración. Para eso, surge la necesidad de concertar un esquema macroeconómico con algunas premisas que sirvan para evitar un escenario de crisis, donde se precipiten las variables y se distorsionen aún más los mercados. Además de ese contexto, hay que entender las restricciones del efecto de la sequía”, explicó por su parte Sergio Chouza, director de la consultora Sarandí.

Bajo esas premisas, señaló el economista, es que deben analizarse las medidas adoptadas por el Gobierno, “que no se podrían evaluar como ideales en el marco de una macro saneada y políticas públicas que tiendan a fomentar el consumo, la producción y el ahorro interno, sino en la necesidad de evitar un escenario disruptivo, que se propague la crisis a la economía real, y generar barreras de contención”.

“Obviamente, lo principal tiene que ver con la actividad. Qué va a pasar cuando absorba el encarecimiento de las importaciones de bienes en algunos sectores: diría que hay que evaluar qué tiene más relevancia, si el efecto de abastecer al mercado interno y, en ese sentido, si bien hay un cierto desgaste del consumo, no se ve un desplome. Entonces, diría que, a pesar del encarecimiento en adquisición de algunos insumos o componentes, va a seguir teniendo preminencia la necesidad de abastecer el mercado interno. Y las empresas van a optar por pagarlo más, tal vez trasladar una porción al precio final, pero no frenar la rueda productiva”.

Por su parte, al analizar la coyuntura actual y cómo puede repercutir en los niveles de actividad, Francisco Ritorto, economista de la consultora ACM, sostuvo: “Hay una realidad de que el ruido que generan este tipo de medidas hasta que se concretan, termina frenando operaciones comerciales y distintas decisiones empresariales hasta poder tener mayor claridad sobre el tema. Además, este tipo de medidas generan mayores distorsiones dentro de la economía y repercuten en las decisiones tanto de importadores como de exportadores. En un contexto de incertidumbre como el actual, claramente se busca encarecer las importaciones para desalentarlas y esto podría afectar a la actividad”.

“Igualmente, no es claro que haya un impacto directo ya que hay varias excepciones, como es el caso de la industria automotriz, que viene siendo el principal impulsor de este año. Esta ‘devaluación’ selectiva tanto para importaciones y exportaciones en diferentes productos, complejiza el análisis en el sentido de poder saber con exactitud el resultado final”, agregó el analista.

Ritorto señaló que lo que es claro “es que se intenta seguir los lineamientos del Fondo en torno a la necesidad de acumular reservas y mejorar el resultado fiscal”. “En un principio, las importaciones se verán afectadas, pero su impacto en la actividad al final del día dependerá de si dichas medidas sirvieron para juntar (o retener) los dólares que hacen falta. En caso de que sea efectiva, podríamos esperar que más adelante se destraben las importaciones y el golpe en la actividad no sea tan contundente”.

Las nuevas medidas anunciadas por el Gobierno se conocieron en un contexto en el que la actividad económica da señales de contracción. Por caso, el EMAE de mayo presentó una caída 5,5% interanual, por el impacto de la sequía, y las consultoras privadas pronostican una caída en torno al 3% anual para este 2023.

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