24 de junio 2014 - 00:00

Nuevo round por las Malvinas en la onu

Héctor Timerman
Héctor Timerman
Esta vez la misión no estará encabezada por Cristina de Kirchner, ocupada en Buenos Aires con los tironeos en Nueva York con los fondos buitre, sino por Héctor Timerman, encargado de volver a presentar la protesta argentina ante el Comité de Descolonización de la ONU.

El canciller partirá hoy hacia Nueva York para participar del Comité Especial de los 24, más conocido como Comité de Descolonización, formado en las Naciones Unidas en 1961 para monitorear la evolución de los enclaves coloniales en el mundo.

Ese comité comenzó a sesionar ayer con el análisis de la situación de Puerto Rico y continuará el jueves con el caso Malvinas.

La comitiva argentina al comité volverá a sumar esta vez a opositores, como cada año. El PRO decidió este año enviar a Patricia Bullrich, que junto con Federico Pinedo integra la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados. Por el socialismo viajará Rubén Giustiniani y el radicalismo envió a Julio Martínez ya que Mario Negri, jefe del bloque UCR de Diputados, decidió permanecer en Buenos Aires.

Confirmación

La presentación argentina está prevista para el jueves y se confirmó que la situación de Malvinas será el único tema a tratar en el comité ese día.

Naciones Unidas aún no tenía confirmada anoche la lista de oradores para el jueves en el comité. Está claro que Timerman llevará la postura argentina y el resto de los países que se quieran sumar pueden hacerlo incluso durante la sesión del comité con sólo anotarse en la lista de oradores que maneja la secretaria del Comité Especial, Jullyete Ukabiala.

La presentación argentina ante el Comité de Descolonización de la ONU, que desde hace unos años además de reafirmar la soberanía del país en las islas incluye la protesta por la negativa británica a sentarse a negociar, estuvo históricamente a cargo del canciller.

En 2012, Cristina de Kirchner decidió encabezar ella misma la delegación argentina e invitó a una nutrida comitiva de opositores para acompañarla.

Ese año la tensión con Gran Bretaña por Malvinas giraba en torno al referendo convocado entre los kelpers.

Fue entonces cuando pronunció ante el Comité de Descolonización: "Estamos en Haití, en Chipre... No nos van a encontrar en Irak ni en Afganistán. Y si de referéndum se trata... ¿Por qué no hacemos referéndum en Afganistán e Irak a ver qué se piensa de lo que están haciendo". Lejos estaba el país en ese momento de tentar apoyos en el Gobierno de Barack Obama para la posición argentina en la apelación que el país había presentado ante la Corte Suprema de los Estados Unidos.

Ese día el mensaje a Londres fue claro: "No estamos pidiendo que digan que las Malvinas son argentinas, estamos pidiendo nada más y nada menos que se sienten en una mesa a dialogar. ¿Puede alguien en el mundo contemporáneo negarse a dialogar?".

Después de eso, la Argentina continuó protestando por la militarización del Atlántico Sur y reclamando negociar, como volverá a hacer Timerman esta semana en Nueva York.

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