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Obama amenazó a Irán, pero admitió que hay ya un diálogo directo
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, salió ayer en persona a defender lo actuado por el FBI en el caso del complot iraní. «Pagarán un precio», dijo.
En una conferencia de prensa conjunta con el presidente surcoreano, Lee Myung-Bak, el líder demócrata salió al cruce de quienes plantean dudas sobre la denuncia y afirmó que «no sacaríamos adelante este caso si no supiéramos exactamente cómo sostener todos los datos» sobre lo ocurrido, (ver nota aparte). Además confirmó que a raíz del complot se realizaron contactos directos con Irán y que algunos funcionarios «tenían conocimiento de esta trama». «Esto no representa una mera escalada peligrosa, forma parte de una pauta de comportamiento peligroso e insensato por parte del Gobierno iraní», sostuvo Obama en sus primeras declaraciones públicas sobre el caso.
EE.UU. asegura que los protagonistas del desbaratado ataque -con el respaldo de la Fuerza Quds, el cuerpo de élite de los servicios secretos iraníes-, buscaban asesinar al embajador saudita en WaAdel al Jubair, y atentar contra la delegación diplomática de Israel. Extraoficialmente, medios locales indicaron que también habría otros objetivos en Buenos Aires.
Según prometió el mandatario, además de juzgar a los individuos contra los que presentaron cargos, EE.UU. «movilizará a la comunidad internacional para asegurarnos que Irán quede más y más aislado y pague un precio por este tipo de comportamiento».
Por el caso, dos personas están detenidas en Nueva York a la espera de juicio, Manssor Arbabsiar y Gholam Shakuri que, según el alegato, habrían recibido un millón y medio de dólares del Gobierno iraní para cometer los atentados.
La Casa Blanca dio instrucciones a sus diplomáticos en todo el mundo para que expliquen ante los gobiernos aliados su posición y las pruebas que tienen contra Irán. Incluso el propio Obama habló el miércoles a la noche con el rey Abdalá de Arabia Saudita.
En el marco de esos esfuerzos, EE.UU. considera imponer sanciones contra el Banco Central de Irán para «aumentar la presión». El subsecretario del Tesoro, David Cohen, afirmó que «estamos buscando muy activamente la posibilidad de designar al Banco Central de Irán, así como tomar otras medidas en respuesta a este complot».
Respecto de los contactos entre ambos países, Victoria Nuland, portavoz del Departamento de Estado, afirmó que «no estamos preparados en este momento para dar más detalles acerca de quién habló con quién, y dónde, pero sólo puedo confirmar que hemos tenido contacto directo con Irán», indicó.
Preguntada por los periodistas sobre la posibilidad de que el encuentro haya tenido lugar en Nueva York, la funcionaria sólo agregó que fue «ayer (miércoles) y ciertamente no fue en Irán». Ambos países carecen de representación diplomática en sus respectivas capitales.
En la conferencia de prensa con el presidente surcoreano, Obama afirmó que «Corea del Norte sigue siendo una amenaza directa para la seguridad de nuestras dos naciones». «La elección es clara para Corea del Norte: si Pyongyang sigue ignorando sus obligaciones internacionales, va a recibir aún más presión y aislamiento. Si abandona su búsqueda de armas nucleares y avanza en la desnuclearización, va a tener más seguridad y oportunidades para su población», agregó.
Lee dijo por su parte que Seúl y Washington coinciden plenamente en la política hacia Corea del Norte y en su insistencia de que el régimen de Kim Jon Il primero debe tomar medidas concretas para demostrar que está comprometido con deshacerse de las armas nucleares, tal como prometió en un acuerdo internacional en 2005.
Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA

