Obama se dirigirá a los legisladores hoy a las 21:00 hora local para dar el tradicional discurso del "State of the Union" (Estado de la Unión), que ya fue criticado por los medios porque muchas de las iniciativas que planteará fueron dadas a conocer con anticipación, por lo que no se esperan demasiadas novedades. "Cancele el discurso", pidió The Chicago Tribune.
En relación con el tema impositivo, la Casa Blanca adelantó que uno de los principales puntos será cerrar los resquicios de los fondos fiduciarios para garantizar que los estadounidenses más ricos paguen lo que corresponda por los bienes heredados.
El presidente quiere, además, aumentar los gravámenes sobre las ganancias y dividendos del actual 23,8% al 28% para los hogares de mayores ingresos.
Obama espera lograr así un superávit de 320.000 millones de dólares en los próximos diez años. A cambio, prevé aumentar los valores no imponibles para los hogares con dos salarios de bajos ingresos, así como mejorar los incentivos para la educación de los niños para las familias de clase media.
Justamente ayer, en Davos, la organización de ayuda internacional Oxfam denunció que el 1% más rico de la población mundial tendrá en 2016 más riqueza que el 99%.
De acuerdo con fuentes de la Casa Blanca, Obama está convencido de que es hora de que los ciudadanos se beneficien del crecimiento económico de su país, tras años de declive. El desempleo cayó un 6%, el más bajo en la última década.
El plan del mandatario, no obstante, deberá convencer a los republicanos, contrarios a los aumentos impositivos por considerar que ponen en peligro el crecimiento económico.
El republicano Mitch McConnell, nuevo líder del Senado, anticipó que el presidente tendrá
que escuchar a sus oponentes si quiere llevar a cabo sus objetivos políticos. "Puede ser el día en
el que él promueva reformas realistas que se centren
en el crecimiento económico, en lugar de gastar más dinero del que tenemos", dijo el viernes.
Para los observadores, el esperado discurso es la ocasión para demostrar que el presidente no quedó incapacitado para gobernar en los dos últimos años que le quedan al frente de la Casa Blanca después de la victoria de la oposición en los comicios de medio término que le entregó al Partido Republicano la conducción de las dos cámaras.
Por eso los analistas políticos prevén una intervención con una "visión populista". Obama quiere erigirse en "campeón de la clase media", contraponiéndose a una derecha que corre el riesgo de pasar como "paladín de los más ricos", de los bancos, las grandes empresas financieras, indicaron.
El histórico restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba y su estrategia para combatir el terrorismo yihadista también son temas de la agenda que presentará ante los congresistas y con los que piensa relanzar su liderazgo internacional.
Tradicionalmente la Casa Blanca selecciona invitados especiales que el presidente puede destacar en su discurso, el más importante del calendario político estadounidense, como forma de poner de relieve sus políticas con ejemplos concretos.
Entre los invitados de hoy estará Alan Gross, el excontratista detenido durante cinco años en La Habana y liberado como parte del acuerdo de normalización con la isla.
El listado también incluye a Ana Zamora, que llegó a Estados Unidos antes de cumplir un año traída por sus padres, en otra señal de que Obama se referirá a las medidas ejecutivas anunciadas en diciembre para resolver la situación de millones de inmigrantes irregulares.
| Agencias DPA, ANSA y EFE |


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