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Obama festeja en vacaciones triunfo sobre impuestos
«Esta es una pequeña victoria, aunque es grande», dijo John Dingell, un veterano demócrata que sirve a su undécimo presidente desde que fue elegido para ocupar la Cámara baja en 1955. Dingell, quien ha votado algunas de las leyes sociales de mayor envergadura en la historia de Estados Unidos, apuntó que Obama tuvo un logro bastante modesto de su política al mantener los impuestos a los trabajadores en un 4,2% hasta el fin de febrero. Pero ello también subraya el hecho de que Obama, tras un año de soportar agresivos embates de los republicanos desde que se alzaron con la mayoría en la Cámara de Representantes tras los comicios de medio período de noviembre de 2010, necesitaba desesperadamente una victoria política simbólica.
El triunfo de Obama ayudará a erosionar una dañosa impresión entre algunos de sus seguidores de que ha fracasado en ser lo suficientemente duro con los republicanos. «En términos puramente políticos, es una clara victoria para el presidente Obama y los demócratas», dijo Thomas Mann, de la Brookings Institution, un centro de análisis en Washington. La disputa comenzó cuando los republicanos de la Cámara de Representantes, impulsados por el ultraconservador Tea Party, se negaron a aprobar el compromiso alcanzado en el Senado para extender la mencionada exoneración de impuestos y los subsidios para dos millones de desempleados.
Bajo una intensa presión de Obama, los republicanos del Senado, e incluso algunos comentaristas conservadores enemigos del mandatario, se avinieron a la postre a aceptar la extensión de la exoneración, considerada crucial por el presidente para la recuperación económica. «El enorme error de cálculo de los republicanos de la Cámara lo hizo posible, pero Obama debía ser firme en no reiniciar negociaciones inmediatamente para declararse ganador», dijo Mann.
«Los demócratas del Congreso están, con razón, aliviados de que (Obama) haya mantenido su posición en la confrontación», agregó. Más importante aún para la Casa Blanca -que cambió de táctica en septiembre para posicionar a Obama como un guerrero de la clase media-, la estrategia republicana pareció hacerle el juego a Obama. Mientras el republicano es generalmente considerado como el partido de los bajos impuestos, Obama fue capaz de pintarse a sí mismo como el campeón de los recortes impositivos luchando contra sus rivales.
Agencia AFP

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