18 de febrero 2009 - 01:30

Obama firmó paquete de ayuda por u$s 787.000 M (llegó tarde)

Observado por el vicepresidente Joe Biden, Obama firma el acta que pone en marcha el plan de estímulo. Fue en un museo en Denver.
Observado por el vicepresidente Joe Biden, Obama firma el acta que pone en marcha el plan de estímulo. Fue en un museo en Denver.
Denver - El presidente Barack Obama firmó ayer su paquete de estímulo económico de u$s 787.000 millones para convertirlo en ley, pero los mercados se desplomaron ante el temor de que la recesión se profundice pese a las medidas del Gobierno (ver aparte).
Obama, que describió el paquete como parte de un plan para resolver los males económicos del país, tiene previsto hoy anunciar una estrategia para frenar el remate de viviendas por el incumplimiento del pago de las hipotecas, además de otras medidas para enfrentar la crisis inmobiliaria que desató la caída del sector financiero.
Mientras tanto, las golpeadas compañías General Motors y Chrysler se apresuraban a terminar los planes de reestructuración que debían ser entregados al Gobierno de Obama como parte de una esperada negociación que permita mantener las operaciones de las dos mayores empresas automotrices de Estados Unidos (ver aparte).
Al hablar en el estado de Colorado (donde visitó una instalación de energía solar), Obama vinculó su reputación política al paquete de estímulo, que combina recortes impositivos y proyectos de gastos, afirmando que su éxito determinará el suyo como presidente. «Estamos poniendo a trabajar a estadounidenses para hacer lo que Estados Unidos necesita que se haga en áreas críticas que fueron ignoradas durante demasiado tiempo, trabajo que dará inicio a un cambio real y duradero para generaciones por venir», sostuvo.
Obama piensa que el plan de estímulo salvará o creará más de 3,5 millones de empleos en los próximos dos años. La Casa Blanca afirmó que tomará cerca de un mes para que el dinero que contempla el paquete comience a fluir, pero algunos economistas creen que las medidas llegan demasiado tarde para tener un efecto en 2009, cuando muchos expertos pronostican que la producción se contraerá todo el año.
El paquete incluye recortes en el pago de impuestos para la clase media, gasto en infraestructura, ayuda para los pobres y desempleados, e inversiones en energía alternativa.
Aunque un gran éxito para su joven presidencia, el debate del plan de estímulo en el Congreso dejó al descubierto serias divisiones sobre cómo impulsar una economía que sufre de una creciente tasa de desempleo del 7,6% y una crisis bancaria que casi congeló el préstamo.
Sólo tres republicanos votaron a favor de la medida en el Senado de 100 bancas, y ningún legislador republicano se animó a respaldarlo en la Cámara de Representantes, bajo el argumento de que contemplaba demasiado gasto y no suficientes exenciones tributarias. El plan final se dividió entre un 36% para recorte de impuestos y un 64% para gastos y otras previsiones.
Las acciones estadounidenses cayeron ayer y llevaron a Wall Street cerca de niveles mínimos, en seguimiento a otros mercados globales que se hundieron por los temores a que la acción del Gobierno sería insuficiente para que Estados Unidos salga de la recesión y se evite la profundización de la crisis financiera mundial.
Agencia Reuters

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