6 de agosto 2015 - 00:00

Obama revive el legado de Kennedy para defender el acuerdo nuclear con Irán

En su prolongado discurso, el presidente Barack Obama apeló a la amistad histórica con Israel y le prometió aumentar la ayuda militar, pese a los últimos roces diplomáticos.
En su prolongado discurso, el presidente Barack Obama apeló a la amistad histórica con Israel y le prometió aumentar la ayuda militar, pese a los últimos roces diplomáticos.
 Washington - El presidente Barack Obama advirtió ayer que un rechazo del Congreso al acuerdo nuclear con Irán significaría una guerra en Medio Oriente y exhortó a los legisladores a aprobarlo en nombre de la tradición diplomática estadounidense.

"Un rechazo al acuerdo en el Congreso dejaría a toda la administración estadounidense realmente decidida a impedir que Irán se dote de un arma nuclear una sola opción: otra guerra en Medio Oriente. No lo digo por ser provocador. Es un hecho", advirtió Obama en un discurso en Washington en el que defendió el acuerdo alcanzado entre Teherán y las grandes potencias el 14 de julio.

El Congreso estadounidense votará antes del 17 de septiembre una resolución de desaprobación del pacto. Si es aprobada, como se prevé, el mandatario la vetará y para superar ese veto, los legisladores deberían disponer de dos tercios de los votos en ambas cámaras, un número que los republicanos difícilmente obtendrían.

Para asegurarse el apoyo legislativo necesario, Obama defendió el carácter histórico y pacífico del acuerdo y, por ello, habló desde el mismo lugar, la American University, en el que John F. Kennedy pronunció en 1963, en plena Guerra Fría, un discurso militante en favor del fin de los ensayos nucleares.

"La búsqueda de la paz es menos dramática que el afán por la guerra", citó el presidente a Kennedy.

"Muchas de las personas que estuvieron a favor de la guerra en Irak están ahora poniéndose en contra del acuerdo nuclear con Irán", dijo el mandatario, urgiendo a los congresistas a optar por el contrario por la tradición estadounidense de una diplomacia fuerte. "Perderemos algo más preciado: la credibilidad de Estados Unidos como líder de la diplomacia. La credibilidad como ancla del sistema internacional", subrayó.

Para los observadores, no casualmente Obama eligió también para su discurso la American University y de manera muy estudiada retomó los pensamientos centrales de Kennedy. Se espera que el espíritu de aquel presidente, que tras su asesinato en 1963 alcanzó casi una especie de condición de mártir, ayude de alguna manera a que los estadounidenses se alineen con él.

No obstante, los republicanos denunciaron la retórica del mandatario demócrata y lo que consideran una falsa dicotomía entre guerra y paz. La alternativa a un mal acuerdo, sostuvieron, es un acuerdo mejor que desmantele íntegramente el programa nuclear iraní.

Los senadores John McCain y el precandidato presidencial Lindsey Graham acusaron ayer a Obama de "confiar en infinidad de hombres de paja". "Nadie cree que la fuerza militar pueda o deba resolver todos los problemas", dijeron en un comunicado conjunto.

En su discurso, Obama dijo que Israel fue el único país que se expresó públicamente en contra del acuerdo y aseguró que en caso de que Teherán no respete lo acordado será sancionado.

El discurso fue traducido al hebreo y retransmitido en la radio pública israelí.

Finalmente, Obama admitió que Irán podría usar fondos provenientes de la flexibilización de las sanciones para financiar a "organizaciones terroristas", pero argumentó que ello es preferible a que desarrolle armas nucleares.

"Cualquier beneficio que Irán pueda obtener con la flexibilización de las sanciones palidece en comparación con el peligro que puede representar con un arma nuclear", afirmó.

Pero para el presidente estadounidense, la mayor parte del dinero será utilizado por las autoridades iraníes para mejorar la situación de la población, que sufrió muchos años de asfixia económica provocada por las sanciones internacionales.

Agencias AFP, DPA, EFE,

ANSA y Reuters

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