Obvio: gobernadores, Massa y CGT se amotinan (Presupuesto alternativo)

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• GOBERNADORES, DIVIDIDOS, NO SE SUMARON
Es un clásico de toda crisis económica: el peronismo de diversos colores, salió ayer a armar alianza con el sindicalismo para plantear opciones ante la corrida cambiaria. Rebeldía.

Un sector de la liga de gobernadores, Sergio Massa y la CGT salieron ayer a plantear un Presupuesto 2019 alternativo que cumpla con la meta de reducción déficit fiscal pero a partir de un nuevo plan económico que barre con la conducción de Nicolás Dujovne. En una jornada de frenesí cambiario, con la mayor caída del valor del peso desde la salida de la convertibilidad, el peronismo se reveló ante el gobierno de Mauricio Macri y exigió recortar 25% todos los cargos jerárquicos en el Gabinete de Marcos Peña.

La cumbre que animaron Massa, Miguel Pichetto y los gobernadores Juan Manzur (Tucumán), Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Carlos Verna (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa), Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Mariano Arcioni (Chubut) se produjo en paralelo a la convocatoria del triunvirato de la CGT (Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Luis Acuña) para un nuevo para general el próximo 25 de septiembre. Se trató de la primera acción coordinada del peronismo post kirchnerista que tuvo como protagonistas a la central obrera, los mandatarios provinciales y Massa. La liga de gobernadores se encuentra fracturada ya que el salteño Juan Manuel Urtubey y el cordobés Juan Schiaretti lideran el ala dialoguista que busca negociar con la Casa Rosada la aprobación del Presupuesto que el gobierno nacional enviará en 15 días al Congreso.

Manzur, sin embargo, encabeza otra facción que reúne a sectores del kirchnerismo residual, o neo kirchnerismo, como Rodríguez Saá e Insfrán. Sin embargo ayer al CFI se sumaron gobernadores como Zamora y Bertone que hasta ahora se encontraban más cerca del ala dialoguista de Urtubey y Schiaretti. Durante el encuentro de ayer se definió que el peronismo planteará un presupuesto alternativo que cumpla con las metas del equilibrio fiscal pero estableciendo distintos parámetros. Por ejemplo, recortar el 25% de los cargos jerárquicos en todos los ministerios y avanzar con las retenciones a la minería. También impulsarán la rebaja que hizo Macri a los impuestos de ganancias en balances, con lo cual buscan recuperar 70 mil millones de pesos de recaudación más para el año que viene.

Otra de las demandas del peronismo federal en el Congreso será aumentar el impuesto a los bienes personales a todos los que tienen más de 5 millones de dólares en efectivo o en fondos, o que tienen propiedades en el exterior. Además, le van a reclamar al Gobierno nacional que suspenda recortes del gasto educativo, a la ciencia y a tecnología. Algunos gobernadores como Zamora (Santiago del Estero) y Arcioni (Chubut) insistieron en judicializar la eliminación del Fondo Sojero y algunos llegaron a plantear renunciar al Pacto Fiscal de manera unilateral. Los Gobernadores, Massa y la CGT además acordaron resistir los recortes de fondos a provincias y a municipios sobre inversión pública. Tanto que se propuso que una parte del crédito del FMI se dispare como fondo social de emergencia a provincias y municipios.

Al término del encuentro se resolvió convocar a una nueva reunión para el martes que viene e invitar a los gobernadores que faltaron. Las deliberaciones del peronismo habían arrancado a la mañana en el Senado donde Massa y Pichetto siguieron por televisión el mensaje de Macri previo a la corrida cambiaria. Por la tarde, en la sede del CFI, circularon más mates y facturas entre el jefe del Frente Renovador y el vicegobernador de Chaco, Daniel Capitanich.

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