"Para delatar, tenés que tener algo que delatar", dijo Odebrecht, titular de la firma homónima, a legisladores de una Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) que viajaron a la ciudad de Curitiba, donde está detenido desde hace más de dos meses.
Odebrecht aseguró haber heredado una ética que no le permitiría colaborar con los fiscales. El ejecutivo dijo que si uno de sus hijos hubiese hecho algo malo y el otro lo hubiese contado, "probablemente yo habría tenido más problemas con el que delató que con el que lo hizo".
Odebrecht dijo que la compañía no había podido comenzar algunos proyectos debido a la investigación, pero que más allá de eso, la empresa (con ingresos por 107.700 millones de reales, 29.000 millones de dólares) se había mantenido fuerte en 2014.
El ejecutivo, acusado en julio de corrupción y lavado de dinero, se negó a responder preguntas específicas sobre el caso de manipulación de precios y sobornos a políticos que se centra en la petrolera estatal Petrobras.
El empresario dijo que "es probable y más que natural" que haya hablado con la presidenta Dilma Rousseff y su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, sobre Petrobras, pero que no podía recordar ninguna conversación. En todo caso, afirmó que "siempre fueron conversaciones republicanas".
Entre las docenas de ejecutivos investigados por sobrefacturar a Petrobras en contratos o de usar el excedente para sobornar a políticos, Odebrecht tenía una relación especial con Lula, al punto de que los investigadores sospechan que el segundo actuó fuera de Brasil como un "lobbyista" de la compañía tras salir del poder. Esto condujo a especulaciones sobre lo que significaría que Odebrecht colaborara con los fiscales como han hecho otros ejecutivos de constructoras.
| Agencias Reuters y Brasil247 |


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