• SON CADA VEZ MÁS LOS EMPRESARIOS Y PROFESIONALES QUE USAN ESTE SERVICIO
Salas de reuniones, mensajería y secretaria son algunos de los servicios que ofrecen las oficinas que se alquilan por hora.
Las oficinas temporarias están en el mercado hace varios años, pero en los actuales tiempos de crisis la demanda está en aumento por parte de empresarios y profesionales que buscan recortar gastos sin resignar comodidad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pablo Vechetti trabajó muchos años en una compañía multinacional hasta que hace un año y medio decidió abrir Keysolutions, una consultora de sowftware: «No quería estar en una oficina en microcentro ocho horas de lunes a viernes», recuerda. La posibilidad de alquilar un lugar virtual coincidió totalmente con las necesidades del joven emprendedor. «Cuando uno empieza un negocio, no se puede llenar de gastos, y la realidad es que no tengo una gran cantidad de empleados, y no puedo alquilar una oficina», explica.
Este servicio permite recibir correspondencia, mensajes telefónicos, e-mail y fax, tener una secretaria y usar la oficina como domicilio legal, sin tener que estar en un lugar determinado. Además, existe la posibilidad de acceder por hora o por día a despachos y salas de reuniones que están totalmente equipadas y en las zonas más exclusivas de la Capital, donde hoy en día es casi imposible conseguir un inmueble. El alquiler temporario de una oficina totalmente equipada cuesta alrededor de $ 50 la hora y $ 400 por día. Mientras que el valor de una sala de reuniones es de $ 70 por hora y $ 590 por el día. Pero, las compañías proponen planes más accesibles para los empresarios en tiempos de crisis, que oscilan entre los $ 180 mensuales por el servicio de atención virtual con 50 horas de oficina y 5 de sala de reuniones al año y $ 650 por un acceso ilimitado a los espacios comunes y horas de oficina privada. Costos que resultan muy inferiores al de alquilar un lugar vacío en esas zonas.
Este tipo de oficina atrae a profesionales de diversos perfiles: desde grandes empresarios a trabajadores independientes y jóvenes emprendedores. «El principal beneficio es que posibilita convertir un costo fijo en algo más variable según la necesidad concreta de cada empresa», explica Hernán Denies, socio propietario del complejo de oficinas Madero Business Center. Este sistema «permite que una empresa tenga una presencia importante, sin enfrentar los costos de armar una oficina, pagar sueldos y servicios que muchas veces no usa», agrega.
David Garrett es un empresario estadounidense que trabaja en el país hace cinco años y que siempre utilizó este sistema en la Argentina y en el exterior. «La principal ventaja es la flexibilidad y el ahorro que permite. Yo trabajo en proyectos, y nunca sé cuántas personas voy a necesitar», dice. «El año pasado iba a la oficina una vez por mes, pero para determinados proyectos la usaba dos semanas seguidas», explica.
Martín Frankel es uno de los fundadores de Espacio Área 3, un innovador edificio «de diseño», ubicado en el corazón de Palermo Soho. Para Frankel, las oficinas virtuales «son un producto a prueba de crisis, porque éstas hacen que una empresa no pueda planificar, ni cuánto espacio va a precisar para trabajar. Con este sistema pagás lo que necesitás: hoy un escritorio y mañana una oficina», dice. A diferencia de otras de su rubro, estas oficinas apuntan al «nómade digital, que es aquella persona que trabaja con ideas, que puede ser tanto un periodista, un diseñador gráfico o un programador web», explica Frankel.
Pero la oficina virtual puede no ser ideal para cualquier empresa, ya que trabajar la mayor parte del tiempo a distancia puede complicar la coordinación de tareas y la supervisión de los empleados. «Tenés que operar dentro de la estructura que te ofrece la compañía y a veces compartir cosas es difícil», explica Garrett, pero asegura que en su caso, «las ventajas son mayores que las desventajas».
Dejá tu comentario