La serie -que la señal eligió para presentarse en la Argentina- se llama «30/30»; la cifra alude a los treinta documentales que encargó ESPN para celebrar sus 30 años. El hecho de que el canal deportivo es una subsidiaria del megaholding Walt Disney Corp. sin dudas influyó para convencer a estos directores a salir de la ficción -el terreno en que la mayoría de ellos se mueven más cómodos- y se internen en el campo de los testimonios sobre hechos del pasado reciente.
ESPN3 todavía no parece tener definido cuál será su perfil o su público: estas producciones (todas de excelente calidad técnica y de gran profundidad en el tratamiento de los temas), para un público adulto, se intercalan con una programación basada de manera casi exclusiva en los «X-games», una producción propia del grupo destinada a una audiencia mayoritariamente juvenil. Habrá que aguardar a que se consolide la señal para comprobar hacia dónde va.
El resultado de «30/3'», como en cualquier film de episodios y con tres o más directores a cargo de los segmentos, es necesariamente desparejo. La duda es si los espectadores argentinos se sentirán atraídos por historias 100% locales, que hablan de ídolos (por caso el mayor jugador de hockey sobre hielo del la historia, Wayne Gretzky) y equipos desconocidos aquí. La exhibición de estos documentales podría verse como una prueba más de la creciente segmentación de la TV paga, que busca captar a sectores cada vez más pequeños y específicos.
En este caso, la apuesta es al talento de los realizadores y a la forma en que cuentan estas historias. El documental protagonizado por Lee, por caso, es pintoresco: el creador de «Malcom X» y «Fiebre de Amor y Locura» centra el film en sí mismo; su fanatismo por el equipo de básquet New York Knicks es famoso, y muestra su pelea con Reggie Miller, estrella de los Indiana Pacers (él desde su asiento al borde de la cancha; Miller jugando). Lee había prometido a Miller que si los Pacers ganaban la serie contra los Knicks, él le daría un rol a su esposa en su próximo filme; Miller había apostado que visitaría a Mike Tyson (condenado por violación) en la cárcel de Indiana donde estaba preso. El film resuelve ese misterio.
El de Levinson, en cambio, está centrado -como casi toda su filmografía- en Baltimore: William Irsay, un excéntrico y dipsómano magnate, decide llevarse los Colts -el equipo de fútbol americano de la ciudad- de la noche a la mañana, y contrata una flota de camiones para ello. Levinson elige contar la historia del desarraigo y la frustración de toda una ciudad ante la pérdida de su equipo más querido. Y lo hace a través de la fanfarria del club que se queda sin equipo y sin trabajo pero que sigue ensayando a la espera de un improbable retorno. Levinson -que ganó el Oscar por «Rain Man» y que filmó «The Natural» con Robert Redford- toma partido de manera dedicida en contra de Irsay como el fanático de los deportes que es: hoy tiene una porción accionaria minoritario de los Baltimore Orioles, de las ligas mayores de béisbol.
Casi al azar en lo que hace a los horarios también es muy recomendable ver:


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